[Canarias}> Primavera de altura: el tajinaste rosado colorea la cumbre de La Palma

20-05-2023

El tajinaste rosado colorea la cumbre de La Palma

La floración de esta planta, exclusiva de las zonas altas de la Isla, tiene su punto álgido en la segunda quincena de mayo y podrá contemplarse hasta mediados de junio

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La primavera ha vuelto a colorear las cumbres de La Palma. La espectacular floración del tajinaste rosado (Echium pirezii), que tiene su punto álgido en la segunda quincena de mayo, dibuja un paisaje de altura de singular belleza. Esta planta endémica, de porte elegante y majestuoso, se localiza, en su mayoría, en los bordes de la carretera LP-4, entre los puntos kilométricos 27,500 y 27,800. Los ejemplares crecen, en su mayoría, alineados en la citada vía.

El tajinaste rosado, exclusivo de las cumbres de La Palma, estuvo a punto de extinguirse. En los años 80 del siglo pasado sólo quedaban unos 200 ejemplares refugiados en acantilados, los únicos del mundo.

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El tajinaste rosado estuvo a punto de desaparecer en los años 80 del pasado siglo. Foto: INÉS SÁNCHEZ

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[Canarias}> Isleños y jíbaros: canarios en Puerto Rico

06-05-2023

Francisco Talavera

Isleños y jíbaros: canarios en Puerto Rico

Podemos asegurar, sin temor a equivocarnos, que la llegada de canarios al nuevo continente comenzó desde el mismo momento de su descubrimiento, pues ya Cristóbal Colón en sus primeros viajes partió desde la isla de La Gomera, en donde había “enrolado” a algunos naturales de la isla, además de todo tipo de vituallas con destino a La Española (hoy República Dominicana y Haití).

Lo mismo hicieron, entre otros, Nicolás de Ovando cuando levó anclas, en 1502, con rumbo a Santo Domingo, llevando varias personas canarias a bordo. Le siguieron Lope de Sosa (1513), Pedro de Heredia, Francisco Montejo (1527), o Diego de Ordás (1531), que llevó 200 hombres de guerra desde Tenerife en la campaña del río Marañón, en la Amazonia. O la expedición del segundo Adelantado de Canarias, Pedro Fernández de Lugo (1536) que reclutó 800 hombres naturales de las islas para la conquista de Tierra Firme (Colombia).

Sería muy rara la expedición de conquista que se dirigiera a Las Indias e hiciera su primera escala obligada en Canarias, que no se abasteciera en estas islas de todo tipo de víveres y que no reclutara o enrolara a soldados y marinos canarios (en gran parte guanches o sus descendientes criollos). Y así vemos que muchos centenares de naturales del Archipiélago contribuyeron, en la primera mitad del siglo XVI —de manera muy apreciable y casi siempre forzosa— a la conquista y colonización del Nuevo Mundo.

Y con ellos comenzaron a llegar sus tradiciones, su manera de ser y de hablar, su fácil adaptación a cualquier tipo de medio hostil y, cómo no, sus genes.

Sin embargo, desde la segunda mitad del siglo XVII y en el siglo XVIII, el tipo de emigración canaria a América cambió. Ahora ya era familiar, pues las Antillas mayores se estaban despoblando, debido a la hecatombe demográfica de las poblaciones autóctonas (taínos, caribes, etc.) a causa de la guerra de conquista, la esclavitud, las enfermedades transmitidas por los europeos, el mayor atractivo de los territorios continentales de Tierra Firme, etc.

Además, en aquellos tiempos era muy valorada la experiencia del campesino canario, muy trabajador y buen conocedor de las técnicas de cultivo, a la vez que se adaptaba mejor a los climas tropicales.

Un dato demográfico muy importante es que, a finales del siglo XVII (censo de 1680), la población de Canarias ya superaba los 100.000 habitantes (100.592), de los cuales más de la mitad vivían en Tenerife (51.924).

Estas cifras contrastan con las de la escasa población que albergaba Puerto Rico en esas fechas que, según los autores, oscilaba entre 6.000 y 7.500 personas. Cifras que contrastan aún más si consideramos la superficie de ambas islas: Tenerife (2.034 km2) y Puerto Rico (9.104 km2).

‘TRIBUTO DE SANGRE’

A Puerto Rico le ocurría lo mismo que a Santo Domingo. Estaba sufriendo un alarmante descenso demográfico, y ese despoblamiento amenazaba seriamente la soberanía española de la isla. La Real Cédula de 1678 ya especificaba que la emigración se orientara fundamentalmente hacia esta isla.

Esa Real Cédula, conocida como la del Tributo de Sangre (por cada 100 toneladas de mercancías que se exportasen a América desde Canarias, había que enviar cinco familias de al menos cinco miembros cada una). A lo que habría que añadir la frecuente emigración individual y clandestina, muy difícil de controlar y cuantificar.

Y de esa manera —en pésimas condiciones, que le costaron la vida a más de uno—, viajaron miles de canarios a repoblar los nuevos territorios del Caribe.

Según la profesora Analola Borges (1988), esa real Cédula fue expedida por la Corona española con una triple finalidad: en primer lugar, para repoblar o fundar nuevos asentamientos en aquellos lugares muy despoblados o que corrían el riesgo de caer en manos extranjeras. El segundo objetivo era el cultivo de la tierra, no sólo para autoabastecimiento, sino para crear una economía agrícola-ganadera. Y, en tercer lugar, el labrador isleño estaba obligado a alternar esos deberes del campo con los de soldado, en caso de que hubiese que defender el territorio frente a ataques enemigos.

Decía esta autora: “Nuestra gente campesina, transportada a un medio desierto, sujetos a peligros de piratas e intentos de invasión, en el que deberían ejercer las funciones de jornaleros y de soldados, de economistas y de arrieros, de regidores municipales y de héroes”.

Y con los canarios fue también su dialecto, su especial manera de hablar, dulcificada por la herencia guanche y portuguesa. Comenta al respecto el profesor Marcial Morera: “En primer lugar, la historia de Canarias no se entiende cabalmente sin tener en cuenta la historia de Portugal (…) de ahí que pueda decirse, sin temor a la exageración, que la forma que tiene el canario de ver y comprender determinadas realidades de su entorno natural y cultural, es la forma portuguesa, no la española.

De otro lado, la influencia del portugués sobre el habla canaria no fue decisiva sólo para el español de Canarias, sino que lo fue para la lengua española en su totalidad, porque el español de América, que es hoy el fragmento más importante de nuestro idioma, se constituyó, en buena medida y en su primera etapa, a partir del español de Canarias, que ya era casi centenario cuando las carabelas de Colón alcanzaron las costas americanas, después de hacer parada en el Archipiélago para arrancharse y avituallarse en él”.

Aunque desafortunadamente la documentación del siglo XVI es, por diversos motivos, muy escasa, se tiene constancia de la llegada a Puerto Rico de esclavos blancos (guanches) a ese país y a Santo Domingo, desde su descubrimiento hasta 1537.

Y junto a esos esclavos, también desde Canarias llegarían a las Antillas la “caña dulce” y los especialistas (canario-portugueses) en todo el proceso de la producción del azúcar de los trapiches e ingenios que comenzaban a instalarse en estas islas, especialmente en La Española.

“En 1569 fue autorizado el traslado de oficiales canarios especializados que quisieran dirigirse a Puerto Rico. Desde los siglos XVI y XVII hubo un flujo migratorio del Archipiélago a esta isla antillana; no obstante, Canarias se inserta en el mundo americano, fundamentalmente, a partir del siglo XVIII (…). Y desde 1663 los navíos que partían con registro a Cuba estaban obligados a embarcar cinco o seis familias con destino a Puerto Rico”. (J. M. Santana Pérez, 2008).

Los canarios firmaban un contrato (que la mayoría de las veces no se cumplía) en el puerto de embarque y ante una persona autorizada, que bien podía ser el capitán del barco, mediante el cual se les proporcionaba el pasaje, comida, ropa y un seguro.

En muchos casos la realidad fue muy distinta, pues al llegar al puerto de destino —después de las penurias de un interminable viaje en la bodega del barco— se encontraban desamparados en un medio hostil y ante una Administración que los recibía y trataba con menosprecio.

Pero, a pesar de todos esos avatares, entre finales del XVII y las primeras décadas del siglo XVIII partieron de Canarias con destino a Puerto Rico 176 familias en ocho expediciones, con un total de 882 personas (número que fluctúa según los autores), y con un ligero predominio de los hombres.

Estos núcleos familiares se asentaron principalmente en la región occidental de la isla. También es conocido que a lo largo del siglo XVIII se fundaron en Puerto Rico muchas nuevas poblaciones, en las cuales la participación canaria fue primordial. “Sabemos que de las 28 poblaciones fundadas entre 1714 y 1797, que se sumaron a las cuatro que ya existían, al menos 19 surgieron tras la mayoritaria contribución de los isleños.

Y en el caso de Mayagüez, Manatí y Vega Alta, fueron fundadas por ellos. Incluso el propio Coamo, cuya fundación data de la centuria anterior, recibe inmigrantes canarios que llegan a convertir a la Virgen de Candelaria en patrona de la localidad. Las regiones interiores y occidentales de la isla serán las áreas prioritarias del poblamiento isleño, determinando la existencia de un campesinado blanco característico, que definiría su identidad: el jíbaro”. (Manuel Hernández González, 2004).

Y de la presencia canaria en la población puertorriqueña, María Cadilla comenta en su tesis doctoral: “Es una costumbre el decir que las Antillas están pobladas por andaluces, por el mero hecho de que todo el tráfico entre España y estas islas se hacía, hasta el reinado de Carlos III, por Andalucía; pero lo cierto es que cualquier observador atento de la realidad en Puerto Rico verá, por ejemplo, que en las regiones de Quebradillas, Isabela, Camuy y Hatillo prevalecen los canarios y sus descendientes…”.

De manera similar se manifiesta el lingüista Tomás Navarro en su obra “El español de Puerto Rico” (1948): “De Canarias, y especialmente de Tenerife, procede la corriente forastera que Puerto Rico ha recibido de manera más permanente y abundante. Los andaluces establecidos en la isla se han dedicado preferentemente al comercio; los canarios, a quienes los puertorriqueños signan familiarmente el nombre de isleños, se dedican a la agricultura y se les encuentra sobre todo en las tierras llanas”.

Pero quizás el testimonio más contundente sea el del eminente lingüista puertorriqueño Manuel Álvarez Nazario (1972) cuando dice: “Muy pronto, además, ya desde los primeros albores de las colonias en el siglo XVI, comenzará a dejarse sentir en nuestras tierras caribeñas el influjo expresivo que nos llega con los inmigrantes isleños de Canarias que, a partir de entonces y hasta el presente, vendrán a asentarse masivamente entre nosotros.

La huella del decir canario en los territorios insulares y continentales del Caribe hispánico habrá de constituirse en el tiempo en uno de los principales puntales de la comunicación de timbre criollo que se da en los países de esta zona geográfica americana, tejiendo desde las islas a la Costa Firme nuevos lazos de unidad dialectal más propiamente nuestros. (…). También términos de origen portugués en las citadas islas como: banda (lado), furnia, burgado, matojo, botar (tirar), fañoso, gago, cambado, engodarse, desinquieto, frangollo, millo, mojo, lasca…”.

Ese alto flujo migratorio se interrumpió a partir de la segunda década del siglo XIX, tras la independencia de muchos de los países americanos, pero el principal foco de atracción para los canarios seguía siendo el Caribe.

Por esas fechas aumentó considerablemente el número de emigrantes desde la metrópoli, principalmente desde Baleares y Cataluña, aunque también de Andalucía, Galicia, País Vasco y otras regiones. Cabe decir, también, que, a partir de la década de los 30, en muchos de los barcos que partían de Canarias con rumbo a Puerto Rico, en realidad sus pasajeros se dirigían a Venezuela y Cuba.

Y ya avanzado el siglo XIX, de nuevo irrumpe el cultivo y comercio del azúcar, en el que los especialistas canarios tuvieron mucho que ver, proliferando los ingenios azucareros por todo el Caribe.

Como consecuencia, se modificó la legislación para que los isleños accedieran al reparto de las tierras que habían quedado baldías y que serían utilizadas en los nuevos ingenios de azúcar, cultivo que se tornó muy productivo. Y en algunos casos los jornaleros canarios se mezclaron con los esclavos africanos negros.

HERENCIA

Es de resaltar que la herencia canaria en Puerto Rico también se manifiesta desde la genética, pues según un estudio reciente (2016) elaborado en las Universidades de Puerto Rico (Ponce de León) y Arizona State, publicado en Human Biology, casi el 40% de los puertorriqueños con genes europeos y norteafricanos (bereberes) descienden de canario-isleños.

A lo que habría que añadir que, en un reciente estudio del ADN mitocondrial de la población canaria, llevado a cabo por investigadores del ITER, el CSIC, las Universidades de La Laguna y Fernando Pessoa, y el Instituto Carlos III, recientemente publicado (2023) en la revista Science —el más amplio que se ha realizado hasta el momento sobre la actual población canaria de varias generaciones (896 personas de todo el Archipiélago)— los resultados confirman que la herencia materna es entre el 50 y el 60 % aborigen(guanche).

Y de la otra mitad no aborigen, el 40% es de origen ibérico. De esa huella ibérica, el peso más importante se lo llevan los linajes identificados como portugueses y gallegos, que representan el 49,8 % de esa otra mitad no aborigen.

En fin, una prueba más de la inmensa huella (lingüística, histórico-cultural y genética) dejada por los canario-isleños en América, que aún sigue siendo desconocida y poco valorada para muchos, e ignorada y soslayada, a posta, por otros.

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[Canarias}> Un canario entre los canarios de Texas

03-04-2023

Luis Javier Velasco Quintana

Un canario entre los canarios de Texas

DIARIO DE AVISOS, testigo directo de la Fiesta Canaria en San Antonio de Texas; el colectivo formado por los descendientes de los isleños fundadores mantiene muy viva la memoria de sus antepasados

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El pasado domingo 12 de marzo, la Canary Islands Descendants Association (CIDA) de San Antonio de Texas celebró, como cada año, la fundación de su emblemática ciudad en 1731, acontecimiento histórico en el que tuvieron un protagonismo esencial las dieciséis familias canarias que ese año arribaron por aquellos remotos parajes. Poco podían imaginar aquellos canarios, procedentes de La Palma, Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, que pasarían a la Historia, con mayúsculas, de la primera potencia mundial.

DIARIO DE AVISOS quiso acompañar este año a los descendientes de aquellos pioneros en su homenaje y reivindicación de sus raíces isleñas, compartiendo con ellos la emotiva y ya tradicional efeméride de la historia de San Antonio. El acto se celebró en la catedral de San Fernando de San Antonio, abarrotada de devotos fieles, durante una cálida y casi veraniega jornada dominical, siendo presidida y oficiada por su rector, el Padre Carlos Velázquez.

Como ofrenda simbólica, el colectivo de descendientes de los canarios presentó el pan y el vino que se usaría en la consagración, acción que recayó en la figura de su actual presidente, Freddie T. Bustillo, quien junto a su hija y nietos se presentaron ataviados para la ocasión con trajes típicos canarios. Sin duda, es imposible no sentir una mezcla de desconcierto y nostalgia al contemplar, a miles de kilómetros distancia y en un contexto sociocultural tan distinto al de Canarias, nuestras vestimentas, bandera y música.

El oficio religioso resultó conmovedor y hermoso. Una vez finalizada la misa en la catedral, los asistentes se desplazaron en solemne procesión unas cinco manzanas por E. Commerce St., hasta llegar al célebre restaurante Casa Río, en donde se realizó un concurrido almuerzo con los familiares, miembros de la asociación, invitados y asistentes.

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NotaCMP.- Como representante de La Palma (pancarta alta de dentre las trs de la izquierda) aparece un Padrón: Joseph Padrón.

Canary Islands Descendants Association

Creada en 1977, la asociación que mantiene viva la memoria canaria está conformada por los descendientes de los isleños fundadores, cuyos miembros remontan su historia a las dieciséis familias primigenias que se establecieron en San Antonio, Texas, el 9 de marzo de 1731. Este contingente de 56 canarios alcanzó el Presidio de San Antonio de Béxar después de recorrer más de 9.000 km., para establecerse en un territorio poco poblado por los colonos, aunque sí por varias tribus de indios nativos norteamericanos. Aquellos expedicionarios fueron los responsables de crear la primera comunidad civil autorizada por la Corona Española, así como el primer gobierno municipal en Texas.

La Asociación cuenta en la actualidad con unos 350 miembros, presididos Freddie T. Bustillo. Tanto él como, como su vicepresidente, Anthony Delgado, nos dispensaron todo tipo de atenciones, facilitando que pudiéramos ser testigos directos de aquella jornada de fiesta, y cronistas de su día a día.

Esta asociación es el fruto de la ilusión y entusiasmo de un grupo de tejanos norteamericanos, en los que convive el orgullo de ser estadounidense con el saber que tienen un vínculo indisoluble con unas pequeñas y lejanas islas situadas al otro lado del Atlántico.

De ello da fe el hecho de que durante años sus integrantes han ido confeccionando y adquiriendo los trajes típicos que hoy exhiben, recreando el vestuario de típico de «magos» de Tenerife, junto con otras confecciones textiles y accesorios de otras islas. Además de honrar la memoria de sus antepasados, también han dedicado energías y recursos para fomentar y promover la investigación genealógica e histórica de sus ascendientes, así como la importancia de sus logros como colectividad social, etc.

Son impulsores también de una programación educativa en las escuelas, para dar a conocer las raíces isleñas del enclave, manteniendo, en palabras de Freddie “su historia viva y saludable, para el beneficio de todos”. Junto con el conocimiento de la Historia de Canarias, procuran estar al corriente de las noticias que les llegan, realizando incluso varios viajes a nuestras islas, reuniéndose con las autoridades políticas regionales, etc., todo ello conforme a sus posibilidades. Loable fue el esfuerzo que realizaron en 2021 por recaudar fondos para ayudar a los damnificados del Volcán Tajogaite, en La Palma, sintiendo como propia dicha desgracia. También, entre otros servicios que prestan, está el de la concesión de becas para cursar estudios, que cada año premian y ayudan a los solicitantes y agraciados.

Ellos rememoran la proeza que realizaron estas diez primeras familias que, en agosto de 1730, y a las que posteriormente se le unieron seis más, sumando dieciséis, que desembarcaron en Veracruz, Méjico, y que realizaron un largo camino a pie para llegar al actual San Antonio, realizando más de dos mil kilómetros en ese trayecto de seis meses de duración y en condiciones muy duras. Al finalizar, sólo cincuenta y seis personas de las dieciséis familias (procedente de Lanzarote mayoritariamente), pudieron realizar el acto fundacional, según autorizaba la Real Cédula firmada por el rey Felipe V, de marzo de 1730, para su asentamiento en los nuevos territorios. Finalizando su periplo en la Villa de San Fernando, el 9 de marzo de 1731; conocida actualmente como San Antonio de Texas.

Para ser sinceros, nos resultó muy emotivo el cruce de sentimientos que obtuvimos al ver la dignidad con la que estas personas entusiastas (tal vez familiares lejanos nuestros) transitaban por las calles de San Antonio, bien orgullosos de sus orígenes, y dando la nota de color con sus llamativos trajes típicos canarios, tiñendo de alegre color rojo las aceras, portando sendos estandartes con la isla de procedencia y los apellidos de cada una de las familias fundadoras.

En momentos como éstos es cuando uno toma conciencia de la universalidad de nuestro Archipiélago Canario, cómo la impronta canaria se ha extendido por el orbe sin caer en la cuenta y ser conscientes de ello. Y al poder disfrutar, en una sola mirada, de la moderna ciudad norteamericana en contraste con un grupo de personas ataviadas al estilo canario; desde luego, esto no se ve todos los días, y confieso que, al recordarlo, se me hace un nudo en la garganta por la emoción. Algo digno de ser vivido, de ser sentido.

Con nuestra presencia en el acto quisimos dar testimonio de nuestra gratitud y homenaje por todo su gran esfuerzo, para que pudieran tomar conciencia de que su actividad también estaba siendo vista desde nuestras islas; que no están solos. Su dedicación, la reivindicación de su pasado, con su iniciativa por la creación del monumento a los Fundadores Canarios, en la forma de varias estatuas en la plaza, la Virgen de La Candelaria en la Catedral, en la que también participaron los isleños durante su construcción; la petición que realizaron para que la plaza principal pasase a llamarse Plaza de Las Islas Canarias, etc., nos han hecho sentir un especial orgullo y gratitud por sus desvelos.

Tal vez, en todos ellos aún anide ese sutil eco que aún resuena en sus almas, procedente del arrullo del mar de unas islas volcánicas, cuya impronta imborrable les hace añorar el poder regresar algún día, aunque sea de vacaciones, a donde nacieron sus antepasados y a modo de reconexión, ¿quién sabe? Unos ecos isleños que aún sigue llamándoles, pese a las generaciones que han pasado y a los casi trescientos años desde aquel viaje de ida. Y eso, sin duda, hay que agradecerlo y valorarlo como corresponde. ¡Muchas gracias!

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[Canarias}> Un ‘corazón caliente’ de magma a 10 kms de profundidad bajo el volcán del Teide

Un ‘corazón caliente’ de magma a 10 kms de profundidad bajo el volcán del Teide

Científicos del Trofimuk Institute of Petroleum Geology and Geophysics de Novosibirsk en Rusia, el Instituto Volcanológico de Canarias (INVOLCAN) y la Universidad de Granada (UGR) han estudiado el interior de la isla de Tenerife mediante un nuevo estudio de tomografía sísmica, que ha dado como resultado el hallazgo de reservorios de magma que podría ser una señal precursora de un proceso eruptivo en el volcán

[Canarias}> El campo de lava de La Palma y un arcoíris, ‘Imagen del Día de las Ciencias de la Tierra’

10/03/2023

La fotografía, realizada por José F. Arozena y Sebastián Fernández, fue captada desde la Montaña de La Laguna, a la puesta del sol, mientras llovía sobre las coladas del último volcán en Cumbre Vieja

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La Palma, como escenario natural, continúa ofreciendo instantáneas únicas que son reconocidas a nivel internacional. En esta ocasión, una fotografía del campo de lava del nuevo volcán de La Palma en Cumbre Vieja (19 de septiembre-13 de diciembre de 2021) y un arcoíris, realizada por José F. Arozena y Sebastián Fernández, ha sido elegida  como Imagen del Día de las Ciencias de la Tierra (EPOD por su siglas en inglés) de este viernes, 10 de marzo, por la Asociación Universitaria de Investigación Espacial (USRA).

Arozena ha explicado a este periódico que la foto fue captada, el pasado 3 de enero de 2023, desde la Montaña de La Laguna, a la puesta de sol, mientras llovía sobre la lava. “El arcoíris”, subraya, “significa esperanza”. Señala que “es la colada atravesada por la nueva carretera, con el volcán al fondo”. Añade que “hay un doble arcoíris”.

En la imagen “se ve  la Isla arqueándose sobre un campo de lava solidificada” de la última erupción volcánica en Cumbre Vieja. La colada de lava cubrió el 8% de La Palma, “destruyendo gran parte del Valle de Aridane”. El dron, en primer plano, se sitúa “justo sobre un fragmento del arco iris secundario”.

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[Canarias}> Un recorrido por La Palma a través de sus leyendas

07-03-2023

La Palma cuenta con una serie de leyendas que nacen desde tiempos inmemorables, contadas de generación en generación, y que dan hoy nombre a muchos de sus rincones más emblemáticos

Quien haya tenido la oportunidad de viajar alguna vez a la isla de La Palma habrá comprendido las mil y una razones por las que ha sido bautizada como la Isla Bonita. Y es que se trata de un lugar especial en el que las playas de arena negra, las laderas quebradas, los estrechos valles y los profundos barrancos regalan una experiencia inigualable a todo aquel que recorre sus enclaves naturales.

Además de presumir de un paisaje excepcional que la hace ser merecedora del título de Reserva de la Biosfera por la Unesco, La Palma cuenta con una serie de leyendas que nacen desde tiempos inmemorables, contadas de generación en generación, y que dan hoy nombre a muchos de sus rincones más emblemáticos.

Leyendas inspiradas en los amores imposibles, la fuerza divina de los volcanes, la luz como esperanza de las tinieblas, almas hermanas y gemelas en busca de su único ser… Todas ellas narran las historias más entrañables de esta maravillosa isla del Atlántico.

El Salto del Enamorado

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Entre platanales, palmeros y el oleaje del Atlántico, se encuentra La Galga, en el municipio de Puntallana. Con su blanco caserío de San Andrés, el faro de Punta Cumplida al horizonte y el barranco de Nogales hacia el sur, cuenta la leyenda que en este lugar hubo un joven pastor que se enamoró perdidamente de una bella muchacha que no le correspondía. Esta joven quiso ponerle a prueba para que éste le demostrara el amor que sentía por ella. De esta manera, le insistió para que su enamorado se acercara a un precipicio y diera tres vueltas sobre el vacío mientras apoyaba sus manos en una larga lanza. Si lo conseguía, ella le aceptaría.

El pastor sujetó su lanza y se dispuso a superar la arriesgada prueba. En la primera vuelta gritó «en el nombre de Dios» y volvió a pisar tierra sin sufrir percance alguno. Durante el segundo salto dijo «En el nombre de la Virgen» y todo volvió a salir bien. Sin embargo, cuando se disponía a girar por tercera vez sobre el barranco para cumplir su deseo exclamó «En el nombre de mi dama», con tan mala suerte que en esta ocasión cayó por el precipicio. Desde entonces, los habitantes de este lugar se refirieron a este risco como el Salto del Enamorado, para recordar la historia de este pastor que lo arriesgó todo por amor.

Desde este mirador del Barranco de Nogales se puede disfrutar de una de las mejores vistas del oriente de La Palma y contemplar la zona en la que se encuentran los bosques de laurisilva. Además, ofrece una panorámica espectacular del océano, regalando unos amaneceres de película. Sin embargo, lo que marca la diferencia es que el mirador forma parte de la Red Insular de Miradores Astronómicos, por lo que es el lugar idóneo para observar las estrellas cuando cae la noche.

La luz del Time

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Cuenta la leyenda que, en una lejana noche sin luna, una madre desesperada por la delicada salud de su hijo se dirigía a buscar un remedio para este. Para conseguirlo, se aventuró a través del camino real de Amagar, que unía Tijarafe con Los Llanos de Aridane, pasando por el Santuario de las Angustias. Al llegar a la cima, comenzó a bajar por el desfiladero que se precipita hacia el valle que forma el barranco de las Angustias, pero el viento y la lluvia apagaron el único farol que le había estado iluminando durante todo el camino.

En el transcurso de este descenso, se encontró de repente con un madero de pino en forma de una cruz, por lo que inmediatamente soltó a su hijo, arrancó la rama e hizo una antorcha que les sirvió como guía. Finalmente, el niño recuperó las fuerzas. Sin embargo, la mujer consideraba que había cometido un pecado al haber arrancado la cruz de aquel árbol, y puso rumbo al mismo lugar para depositar una nueva cruz en el pino. Durante esta nueva aventura, contempló una luz en forma de cruz que la cegó, por lo que se arrodilló asustada pidiendo perdón a la Virgen de las Angustias por su pecado.

Tras estos hechos, se dice que en las laderas de Amagar se observa de vez en cuando un destello conocido como «La Luz del Time», presente entre las sombras de la noche para guiar a los caminantes y ayudarles a seguir su recorrido.

El Time es uno de los miradores imprescindibles de La Palma, ya que regala unas impresionantes vistas del valle de Aridane, cubierto por plantaciones de plátanos y cortado por el barranco de Las Angustias, que acaba en el bonito puerto de Tazacorte. Además, desde aquí se pueden contemplar las mejores vistas del sur de la isla, así como del nuevo volcán de la isla, y en los días en los que el cielo se encuentra despejado se vislumbra la isla de El Hierro.

Intervención divina en los volcanes

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Son muchos los volcanes que, a lo largo de la historia, han sentido la impresionante fuerza de la Naturaleza. Y, como no podía ser de otra manera, muchas leyendas giran en torno a ellos. Desde el volcán de Martín, que nació en el año 1646 provocando un fuerte temblor en la tierra y derramando mares de lava y piedras, hasta el volcán Teneguía, que nacía en la superficie de la isla tres siglos después, en 1971.

El volcán de San Juan, por ejemplo, entró en erupción el 24 de junio de 1949 amenazando una zona habitada. Con la esperanza de que se salvase, los vecinos del lugar sacaron en procesión imágenes y ornamentos sacros. Y así fue: en su amenazante avance, el «volcán caballero», como fue bautizado a raíz de esta actuación, respetó la zona. En agradecimiento de ello, una hornacina con la Virgen de Fátima se erigió en el punto en el que la lava cambió su rumbo.

Es precisamente esta zona uno de los puntos de observación del nuevo volcán de La Palma que se erige por detrás de la misma, además de obtenerse, desde aquí, una vista panorámica del valle de Aridane.

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[Canarias}> “Tienes acento de chacha”: los prejuicios que arrastra el dialecto canario

25-02-2023

Nayra Bajo de Vera

“Tienes acento de chacha”: los prejuicios que arrastra el dialecto canario

Los estereotipos negativos asociados al habla de Canarias se traducen en discriminación social y laboral, pudiendo dificultar la obtención de un empleo y la posibilidad de promoción

Desde ser categorizado como un acento “sexy” o “gracioso” hasta asignarle estereotipos negativos, los hablantes del dialecto canario sufren un tipo de discriminación por la forma de hablar que se conoce como glotofobia. Lejos de ser una cuestión meramente social o anecdótica, este problema afecta a la población canaria también a la hora de buscar o desempeñar su trabajo, pudiendo suponer un factor penalizador y segregador.

El lingüista e investigador de la Universidad de La Laguna (ULL), Antonio Martín Piñero, lleva años investigando la glotofobia y las actitudes lingüísticas de la juventud canaria y gallega. Uno de los fenómenos que ha detectado es el uso cada vez más frecuente del vosotrismo en jóvenes de las Islas.

Aunque todas las localizaciones presentan un grado u otro de glotofobia, Piñero apunta que no tienen las mismas características ni la misma repercusión. Según señala, Canarias, Andalucía, Murcia y casi toda América Latina son las regiones en las que peores casos de glotofobia se dan, a pesar de que tienen alrededor de 414 millones de hablantes frente a unos 17 millones, según cifras del Instituto Cervantes y el Instituto Nacional de Estadística (INE).

“Las variables menos valoradas son siempre las que coinciden con las sociedades más pobres o más al sur posible”, apunta, para añadir que el acento peninsular está asociado a promoción social, formalidad y autoridad.

Haciendo referencia al lingüista y catedrático de la ULL, Marcial Morera, indica que no se trata de una coincidencia, dado que tal y como expone en su libro Lengua y colonia en Canarias, la variante del español que se habla en el Archipiélago presenta rasgos de un “habla colonizada”. Por ejemplo, la anteposición de la propiedad al artículo posesivo (como en “el coche mío” o “la finca mía”), otorgándole así mayor importancia al objeto que a uno mismo. Otro caso parecido es el fenómeno del ustedismo para mostrar respeto. En su evolución, ambos derivaron en un uso cotidiano.

“El español neutro no existe”

Durante la divulgación de sus investigaciones, Piñero se ha encontrado con cierto “negacionismo” de la glotofobia, por lo que decidió recopilar testimonios para demostrar su veracidad, sin saber que recibiría unas respuestas abrumadoras no sólo por la cantidad, sino también por el contenido. Desde el típico “a ver, di muyayo” hasta “tienes acento de chacha”, la estereotipación del dialecto canario presenta una gama muy amplia de prejuicios, como el de ser “personas vagas o aplatanadas”, contraponiéndose a “muy serviciales”, pasando por “graciosas” o “sexys”, contribuyendo así a exotizar a sus hablantes.

Esto se traduce en la “cosificación” y generación de estereotipos sobre cómo son las personas canarias, por lo que su representación en el cine, la publicidad y los medios en general es escasa o va sujeta a clichés. De ahí surge la exigencia en algunos castings o ciertos empleos, sobre todo de cara al público, de hablar español “neutro”, el cual no existe, tal y como asegura el lingüista.

El español “neutro” se concibe como tal por la oficialidad que se le ha otorgado al dialecto de Castilla a través de los libros, dado que “todo lo que está escrito adquiere la categoría de oficial, válido, universal e importante”. Por ello, como escritor y poeta, Piñero ve positivamente la promoción de la literatura canaria fuera del Archipiélago.

Considera que se debe dotar a la Academia Canaria de la Lengua de mayor prestigio y promoción para que sea socialmente reconocida como ya lo es la Real Academia Española (RAE), que, según apunta, debería limitarse a ser “observadora y descriptora” de la realidad, y “no emitir juicios” ni “prescribir” usos. El lingüista cree que, con su modus operandi, la RAE contribuye en cierto grado al rechazo de algunas variantes del habla, no sólo por motivos dialectales, sino también por clase social.

Susana Rodríguez Barcia, doctora en Filología y docente en la Universidad de Vigo, explica en uno de sus artículos sobre glotopolítica que “los diccionarios se construyen como fetiches de la normatividad”, convirtiéndose en incuestionables para la sociedad. De esta forma, se “favorece la construcción del privilegio androcéntrico y neocolonial”, suponiendo un freno para la creatividad y evolución natural de las lenguas vivas con su “mensaje conservador”.

Con la intención de “dignificar y poner en valor” el español de Canarias, nació en 2010 el proyecto de la Fonoteca de Canarias. Uno de sus colaboradores fue el periodista y docente Valeriano Weyler Ramos, quien insiste en la importancia de trasmitir a las personas más jóvenes que se trata de una “variedad absolutamente digna que tiene su registro culto y puede ser vehicular”.

A este respecto, señala el fenómeno de la glotofobia inducida, que ha podido detectar en las aulas donde imparte clases, y es que los jóvenes, a veces, optan por omitir los rasgos del dialecto canario por voluntad propia. Asegura que no se trata de una cuestión de preferencia, sino que va ligada a “desigualdades simbólicas y de acceso a los espacios de poder”.

El docente insiste en que esta estigmatización no es exclusiva del español, sino que es algo habitual en lenguas que tienen múltiples variedades dialectales, como son el inglés o el francés, entre otras. También, destaca la infrarrepresentación en los medios como uno de los factores clave de cara a la autopercepción de los canarios. Por ello, insiste en la necesidad de dotar de mayor prestigio a la Academia Canaria de la Lengua.

Hablar de forma natural para dignificar

Iván Vega Mendoza, patrono de la Fundación Canaria Tamaimos, coincide con Valeriano Weyler respecto al papel de la Academia. Considera que esta institución debería tener “más presencia e impacto” y un discurso con “más aplomo”, aunque admite que su mayor problema es la falta de financiación, por lo que considera que “bastante hacen” con los recursos de los que disponen.

Vega, que también es traductor e intérprete, encuentra una “profunda contradicción” en la existencia de una glotofobia tan marcada en el español, dado que es un idioma muy internacional, uno de los seis oficiales de las Naciones Unidas, y tiene alrededor de 496 millones de hablantes como lengua materna.

Lo achaca a una “cuestión de poder y dinero”, dado que considera el control del idioma como una “herramienta poderosísima”. Es por ello que hay personas que deciden desprenderse de su acento en ciertos contextos como un “mecanismo de defensa”, frente a otras que lo reivindican a pesar de los obstáculos y prejuicios que puedan enfrentar. Lo ejemplifica con las dificultades que él mismo ha encontrado a la hora de alquilar un piso a través de llamadas telefónicas frente a otros compañeros con acento castellano.

Desde Tamaimos, asegura que una de las acciones que contribuyen a la dignificación del dialecto canario es utilizarlo de forma “transversal, natural y sin justificaciones añadidas”. Concluye recordando que, aunque el término de glotofobia es novedoso, el fenómeno no lo es, y lleva afectando a los canarios desde hace siglos.

Laura Morgenthaler García, en su libro Identidad y pluricentrismo lingüístico. Hablantes canarios frente a la estandarización, indica que el español de Canarias es el fruto de la situación geográfica, las migraciones y el turismo de masas. Lo sitúa como un idioma de unión entre la comunidad panhispánica, aunque no por ello niega la “profunda brecha que sigue existiendo entre las distintas variedades en cuanto a su prestigio”.

El descrédito que tiene el dialecto canario lo pudo experimentar Juan Rodríguez en su etapa como estudiante de Periodismo en la Universidad de La Laguna, cuando se inscribió en el programa de movilidad SICUE para pasar unos meses en una universidad madrileña. En unas clases donde practicaban la locución, asegura que una profesora le indicó que “lo estaba haciendo perfecto en cuanto al ritmo, la cadencia… todos los apartados, pero que tenía que poner más esfuerzo en la pronunciación”, especialmente en las ces y las zetas.

Cuando le dijo que ésa es su forma de hablar por el hecho de ser canario, insistió en que debía cambiarla: “Si no, no te entiendo”. El ya graduado explica que redujo la aspiración de las eses, pero siguió locutando de la misma forma, aunque otro compañero, también canario, sí intentó “hacerlo un poco más neutro”. Rodríguez recuerda aquella experiencia como un “desprecio” a su acento, “haciéndolo parecer menos e infravalorándolo”.

La uniformización del castellano durante el Franquismo

La experiencia de Juan Rodríguez no es nada nuevo. Uno de los principales empeños de la dictadura franquista fue el de uniformizar el país dentro de los mismos valores, al margen de la diversidad cultural existente. Así, se estandarizó el folclore andaluz, los toros como entretenimiento, y el dialecto de Castilla en todo el territorio español, según cuenta el investigador Julio Yanes Mesa.

De hecho, tal y como recoge en su artículo La locución radiofónica en Canarias durante el Franquismo, en 1955 se inauguró en Santa Cruz de Tenerife la estación-escuela de la Cadena Azul de Radiodifusión (CAR) con el fin de impartir cursos de vocalización, donde los aspirantes a locutores acudían para modificar su forma de hablar, desprendiéndose del dialecto canario.

El doctor en Historia y Periodismo recuperó el contenido de un documento mecanografiado en su versión original, donde se recogen los ejercicios que practicaban los aspirantes. Algunos de ellos consistían en leer erguidos y “exageradamente despacio” palabras como “suscripción”, “inexpugnable”, “escéptico”, “coacción”, “descervigar” o “fútbol”, entre otras de varios listados. Los candidatos debían leer gradualmente más deprisa, hasta ser finalmente capaces de pronunciar textos completos sin rastro de su acento cotidiano.

Además de los ejercicios, el documento incluye una serie de valores que eran transmitidos en los cursos: “La radio no admite regionalismos, ni fonéticos ni sintácticos. No caben en ella modos de hablar, cabe tan sólo el IDIOMA. El informador radiofónico no puede particularizar su lenguaje; al contrario, debe nacionalizarlo, utilizarlo en su más estricta pureza”.

Yanes señala que “la presión uniformadora franquista consiguió el efecto contrario al deseado”, dado que la población canaria prefería escuchar voces similares a la suya, con las que se identificaba en su día a día. A partir de los años setenta, este contexto “dio alas al movimiento reivindicativo en favor de las señas de identidad regionales”, asegura el investigador.

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