Si te despiertas todos los días en mitad de la noche, puede que lo tuyo no sea insomnio, sino ‘reminiscencia’ medieval. La práctica de dormir en dos turnos, también conocida como sueño bifásico, fue algo habitual hasta la llegada de la Revolución Industrial. Rezar, charlar o mantener relaciones sexuales eran algunas de las prácticas más comunes en ese período de vigilia.