En 1927 atravesó el Atlántico en un vuelo solitario y se convirtió en una leyenda, acrecentada por el secuestro y muerte del primero de los seis hijos que tuvo con su esposa. En Alemania, y en secreto, acabaría teniendo seis hijos más con otras tres mujeres, a la par que defendía el nazismo con entusiasmo.