[Hum}— Del 1 al 10

En una entrevista de trabajo hacen un test psicológico para tres aspirantes al puesto. Al primer aspirante le piden:

Por favor, cuente del uno al diez. A lo que el aspirante responde:

—10, 9, 8, 7, 6, 5, 4, 3, 2, 1, 0

—¡Pero si está contando al revés!

—Ya, es que yo trabajaba en la NASA y tengo esa costumbre.

 

Al segundo aspirante:

—Por favor, cuente del uno al diez. A lo que éste responde:

—1, 3, 5, 7, 9, 2, 4, 6, 8, 10

—¡Vamos a ver! ¿Por qué cuenta así?

—Es que yo trabajé una temporadita en Correos.

 

Al tercer aspirante:

—Antes de nada, ¿en qué trabajaba usted anteriormente?

—Yo era funcionario.

—¡Ah, vale! Cuénteme del uno al diez

—1, 2, 3, 4, 5, ….

—¡Hombre! —exclama el psicólogo—, ¡Uno que cuenta bien! Pero siga, siga…

—1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, SOTA, CABALLO Y REY

[LE}— «Medicalizar» es un verbo válido

Medicalizar es un verbo válido para indicar que algo se equipa con lo necesario para ofrecer asistencia médica.

Uso correcto

• Toda la Sanidad bajo un único mando, hoteles medicalizados y más personal: el plan integral de Madrid por el coronavirus.

• Medicalizar los hoteles: una medida sin precedentes que ya cuenta con la disposición de varias cadenas.

• Lanzarote debe contar con un helicóptero medicalizado con base permanente en la isla.

El verbo medicalizar figura recogido en el Diccionario académico con los significados de ‘dotar a algo, como un medio de transporte, de lo necesario para ofrecer asistencia médica’ y ‘dar carácter médico a algo’, por lo que su empleo en ejemplos como los anteriores es plenamente válido. 

En ocasiones, pueden encontrarse oraciones en las que para expresar esta misma idea se emplea la voz hospitalizado, como en «Estaba en Yokohama para ganar su primer Mundial de clubes y volvió a casa en un avión hospitalizado», pero esta palabra solo significa ‘internar a un enfermo en un hospital o clínica’, por lo que no se recomienda su empleo en contextos similares. Habría sido preferible optar por «… volvió a casa en un avión medicalizado». 

Fuente

[Hum}— Los muchachos de Vallecas

El anuncio es consecuencia de la decisión de Ferrari de tomar ventaja del sistema de desempleo del gobierno español para contratar a jóvenes desempleados de Vallecas.

La decisión de contratarles viene de un reciente documental sobre cómo los jóvenes desempleados de Vallecas eran capaces de quitarle las cuatro ruedas a un coche en menos de 6 segundos. Si tenemos en cuenta la falta de equipamiento, este resultado es mucho mejor que el que conseguía el equipo de Ferrari, que lo hacía en 8 segundos.

Esto parecía una idea magnifica para los directivos de Ferrari. Casi todas las carreras se pierden o se ganan en los boxes y Ferrari se espera que tenga una ventaja sobre el resto de los equipos de Formula 1. Las expectativas de Ferrari, de hecho fueron fácilmente superadas.

Durante la primera sesión de entrenamiento del nuevo equipo, no sólo fueron capaces de cambiar las ruedas en menos de 6 segundos, sino que en 12 segundos pintaron el coche, le pusieron pegatinas nuevas y se lo vendieron al equipo de McLaren a cambio de 4 docenas de litronas y un par de gramos de farlopa.

[LE}— «Infección» es el término adecuado, y no «infectación»

El término infección, y no infectación, es el adecuado para aludir a la invasión de un ser vivo por un microorganismo patógeno, como un virus o una bacteria.

Uso inadecuado

• Siria detectó el primer caso de infectación por el nuevo coronavirus.

• En caso de infectación de algún miembro del equipo asistencial, todos ellos deben someterse a aislamiento preventivo.

• La temperatura también aumentará, con lo que se prevé un descenso de las infectaciones.

Uso adecuado

• Siria detectó el primer caso de infección por el nuevo coronavirus.

• En caso de infección de algún miembro del equipo asistencial, todos ellos deben someterse a aislamiento preventivo.

• La temperatura también aumentará, con lo que se prevé un descenso de las infecciones.

Tal como explica el Diccionario panhispánico de dudas, el sustantivo que corresponde al verbo infectar y que se refiere a la invasión de microorganismos patógenos como virus o bacterias es infección, no infectación.

Según esta obra, se trataría de un cruce entre infección y otra voz similar, infestación, aunque de significado distinto, pues esta última alude a una invasión en forma de plaga de gran cantidad de individuos de una misma especie, como en «La infestación de piojos preocupa a las escuelas».

En el caso del verbo desinfectar (‘quitar a algo la infección o la propiedad de causarla, destruyendo los gérmenes nocivos o evitando su desarrollo’), el Diccionario académico acepta las formas desinfección y desinfectación, si bien prefiere la primera.

Fuente

[Hum}— El preservativo

Por teléfono:

—¡Doctor, doctor, mi novia acaba de tragarse un preservativo!

—No se preocupe, voy enseguida

Mientras el médico prepara su maletín, vuelve a sonar el teléfono:

—Déjelo, doctor, ¡ya encontré otro!

[LE}— «En forma de V» y «en forma de uve», expresiones válidas

Para describir la forma de un objeto, un lugar o una gráfica cuya apariencia se asemeja a la de una letra (por lo general, mayúscula) lo recomendable es escribir el nombre de ésta («en forma de uve») o la propia letra con la forma que se busca representar («en forma de V»), sin necesidad de comillas ni cursiva. 

Usos no recomendados

• Si no se sale rápido de la emergencia, entraremos en una crisis en forma de ‘L’, más prolongada.

• Lo que parecía ser una crisis en forma de ‘V’, con una recuperación rápida, se puede transformar en una ‘U’, con una salida un poco más lenta.

• A la fuerte recesión le seguirá una recuperación en forma de ‘Nike’.

• La vista panorámica del amplio valle en forma de ‘U’.

Usos recomendados

• Si no se sale rápido de la emergencia, entraremos en una crisis en forma de L/ele, más prolongada.

• Lo que parecía ser una crisis en forma de V/uve con una recuperación rápida, se puede transformar en una U/u con una salida un poco más lenta.

• A la fuerte recesión le seguirá una recuperación en forma de (logo de) Nike.

• La vista panorámica del amplio valle en forma de U/u.

Cuando la forma de lo descrito se asimila a la de la letra en mayúscula a la que se alude, lo habitual es escribir ésta así, con mayúscula («en forma de V», «en T», «con forma de L»…). Sin embargo, si la grafía mayúscula y la minúscula de la letra coinciden, como ocurre con la u o la v, también es posible escribirla en minúscula («en v» o «con forma de u»). En cualquier caso, no es necesario emplear ningún tipo de resalte, es decir, ni comillas ni cursiva. El uso de la cursiva, de hecho, resultaría inadecuado si con ello se altera la forma representada. 

También es válido optar por la denominación de la letra (uve, ele, te…), aunque, si la figura de la mayúscula es marcadamente distinta de la de la minúscula, puede ser conveniente precisar a cuál de las dos se refiere si el contexto no lo deja claro: «En forma de ele mayúscula».

Del mismo modo, la expresión recuperación en forma de (logo de) Nike —adecuada por resultar visual y aclaratoria— tampoco necesita comillas ni cursiva.

Fuente

[Hum}— Loro antichavista

En un pequeño pueblo del interior de Venezuela, una viejita vivía sola con un loro que se pasaba todo el día gritando: «¡Que muera Maduro!».
Un día, los círculos bolivarianos del pueblo fueron a exigirle a la viejita que hiciera callar al loro o se atuviera a las consecuencias. Ella, preocupada, habló con el loro:

—Lorito, mijo, cállate la boca. Deja de meterte con el gobierno que nos van a joder duro. ¡Cállate la boca!

Pero el loro no le hizo caso y siguió diciendo todo el día «¡Que muera Maduro!».

Más preocupada aún, la viejita fue a hablar con el cura del pueblo para explicarle la situación y ver si podía ayudarla. El cura la escuchó y le dijo:

—Hija, lo que podemos hacer es meter a tu loro en la misma jaula en que está el mío, que es un loro muy bien educado —se sabe de memoria la misa, el Santo Rosario y muchas otras oraciones— para ver si se le olvida el asunto de Maduro y aprende a rezar.

Y así lo hicieron.

Después de 15 días sin saber nada de su lorito, su fiel compañero, la viejita fue de nuevo a casa del cura a enterarse de los resultados del experimento de convivencia entre los dos loros. Apenas la recibió el cura, la viejita le preguntó:

—Padre, ¿qué pasó con mi lorito?

El cura la miró con suma preocupación y le dijo:

—Hija mía, creo que la cosa empeoró, porque ahora cuando tu loro dice «¡Que muera Maduroel mío responde «Te lo pedimos, Señor»