[*ElPaso}— Fotos de don Pedro Martín Hernández y Castillo, esposa, hijas y 4 nietos

12-09-2019

Carlos M. Padrón

Las fotos que siguen las recibí por cortesía de Antonio Dorta Martín, quien a su vez recibió algunas de ellas de su primo Rafael González Martín, ambos nietos de don Pedro Martín Hernández.

A las personas que en estas fotos aparecen, menos en la última, las nombro primero por sus nombres oficiales y luego, entre paréntesis, por el nombre por el que se las conocía en El Paso, el pueblo natal de todas ellas.

A don Pedro Martín Hernández y Castillo (Pedro Castillo), se le conocía como don Pedro Castillo. Él, su esposa e hijas eran nuestros vecinos más cercanos, y comoquiera que don Pedro era tío de mi madre (él y María Martín, la madre de mi madre, eran hermanos), todos en casa le llamábamos tío Pedro, y a su mujer, Petronila González Guélmez, la llamábamos tía Nila.

Por esa proximidad física y familiar, tío Pedro, mi tío-abuelo, y tía Nila fueron como mis segundos padres.

clip_image001Don Pedro Martín Hernández y Castillo (don Pedro Castillo)

clip_image002De izq. a derecha: Petronila González Guélmez (doña Nila), María de la Concepción Martín González (Concha Castillo), María del Rosario Martín González (Rosarito Castillo), María del Carmen Martín González (Carmen Castillo), Pedro Martín Hernández (don Pedro Castillo)

imageDon Pedro Castillo (20/04/1885-11/06/1963) y doña Nila (29/04/1888-20/08/1965)

clip_image003Detrás: Don Pedro Castillo y doña Nila |  Delante: Carmen Castillo, Rosarito Castillo y, sentada, Concha Castillo

clip_image004Rosarito Castillo y Carmen Castillo

A día de hoy, de las personas que aparecen en las fotos que preceden, sólo está viva Rosarito.

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clip_image005Detrás: Concha Castillo, Rosarito Castillo y, en brazos de ésta, su hijo, Antonio Dorta Martín, de quien he obtenido estas fotos | Al centro: Tía Nila, tío Pedro (ya enfermo de párkinson), y Carmen Castillo | Delante (niños): En brazos de tía Nila, Luis Dorta Martín (esta foto fue tomada en enero o febrero de 1958, el día de su bautizo); Conchita Acuña Martín, hija de Concha Castillo; Mari Carmen González Martín, hija de Carmen Castillo.

Curiosamente, de los cuatro niños que aparecen en esta foto, todos nietos de tío Pedro —quien, como se dice en los artículos relacionados, fue maestro, poeta, músico, compositor musical y director de orquesta—, los cuatro siguieron la senda de su abuelo: Antonio Dorta, Luis Dorta y Conchita Acuña, la carrera de magisterio; Mari Carmen, la de música.

Artículos relacionados:

1) Valores humanos de mi pueblo: Don Pedro Martín Hernández y Castillo | 2) Valores humanos de mi pueblo: Doña Petronila González Guélmez,

El autor de estos dos artículos es el pasense Ismael González G.

[Hum}— Del marido a su mujer

Amada esposa,

Como no es posible dialogar contigo debido a que tus principios de feminidad no te lo permiten, he realizado la siguiente estadística a lo largo de un año, y quiero someterla a tu consideración. Durante el mismo, he llevado la iniciativa para hacer el amor contigo 365 veces, pero solamente tuve éxito en 24 ocasiones, lo que hace un promedio de una vez cada 15 días.

Te expongo a continuación los motivos de mis continuos fracasos:

  • Estabas cansada. 52 veces
  • Habías ido a la peluquería, en 12
  • Porque no era el día apropiado, 19
  • Hacía mucho frío, en 22 ocasiones
  • Era muy tarde, en 16
  • Te hiciste la dormida, en 69 ocasiones
  • La ventana estaba abierta y podían vernos, 9
  • Tenías dolor de cabeza, 26
  • Hacía mucho calor, 23
  • Sentías dolor de espalda, 8
  • No estabas de humor, 21
  • Hubo visitas hasta muy tarde, 11
  • Te dolían las muelas, en 6 ocasiones
  • Se podían despertar los niños, en 13
  • Viste la televisión hasta muy tarde, en 7
  • El pequeño estaba llorando, en 14

Lo que hace un total de 341 veces, y de las 24 en que tuve éxito, 23 NO fueron satisfactorias porque:

  • 5 veces me dijiste que me apresurara y terminase pronto
  • 1 vez tuve que despertarte durante el acto
  • 1 vez te distrajo una mosca
  • 3 veces me dijiste que necesitabas más dinero
  • 3 veces también me quitaste la inspiración al comentar que el techo necesitaba otra mano de pintura

Y, finalmente, 1 vez tuve miedo de haberte lastimado, pues me pareció que te movías

Cariño, tu marido te echa mucho de menos.

[LE}— «Alrededor de» es «en torno a un lugar»

28-06-2019

Alrededor de un lugar significa ‘en torno a él’, por lo que se aconseja no emplear tal expresión como sinónima de ‘en todo ese lugar’.

Uso incorrecto

• El cierre de aeropuertos dejó a miles de viajeros varados alrededor del mundo.

• La paternidad alrededor del mundo.

• Diez paraísos para practicar yoga alrededor del mundo.

Uso correcto

• El cierre de aeropuertos dejó a miles de viajeros varados en todo el mundo.

• La paternidad en todo el mundo.

• Diez paraísos para practicar yoga en todo el mundo.

Alrededor de es una locución que denota la situación de personas o cosas que rodean a otras, o la dirección en que se mueven para rodearlas («Mejor ruta alrededor de Mallorca»). El origen de este uso impreciso está en el adverbio inglés around, que en este idioma quiere decir tanto ‘alrededor’ como ‘por todas partes’, pero el adverbio español alrededor no tiene este último significado en sentido estricto.

Dicho esto, alrededor de un lugar puede llegar a funcionar como sinónimo de ‘en todo ese lugar’ en ciertos contextos en los que hay verbos de movimiento, y dicho movimiento es circular. Así, no hay razón para censurar una frase como «El expresidente, visiblemente cansado por los días en que ha estado en campaña alrededor del país».

Fuente

[*Opino}— Porque la mujer cantaba muy temprano

Libre Mercado. Subtitular de su artículo Demandan a un gallo por cantar, y la Justicia obliga a pagar 1.000 euros a la dueña: Los vecinos del gallo Maurice decidieron demandar a la propietaria porque cantaba demasiado temprano.

Comoquiera que la propietaria no era la que cantaba temprano, sino que era el gallo, lo que debieron escribir, pero no escribieron, es

* Los vecinos del gallo Maurice decidieron demandar a la propietaria porque su gallo cantaba demasiado temprano.

[Hum}— ‘Lapsus lingüis’

Sucedió en la universidad de Harvard.

En una clase de biología, cuando el profesor estaba hablando de los altos niveles de glucosa hallados en el semen, una jovencita (novata) levantó la mano y preguntó:

—Si le he entendido bien, ¿está usted diciendo que en el semen masculino hay un montón de glucosa, como el azúcar?

—Es correcto—, respondió el profesor.

Y cuando quiso añadir información estadística, la chica levantó la mano y preguntó de nuevo.

—Entonces, ¿porqué no sabe dulce?

Tras un silencio estupefacto, la clase al completo estalló en risas. La cara de la pobre chica se volvió rojo brillante, y, cuando se dio cuenta de lo que había dicho inadvertidamente, cogió sus libros y, sin decir una palabra, salió de la clase a toda prisa.

Sin embargo, mientras cruzaba la puerta, la respuesta del profesor fue clásica. Totalmente serio, respondió a la última pregunta:

—No sabe dulce porque las papilas gustativas para el dulzor están en la punta de tu lengua y no al fondo de tu garganta.

[LE}— «Desencadenar algo», no «desencadenar en algo»

01-07-2019

El verbo desencadenar no rige la preposición en, por lo que se aconseja escribir que una situación desencadena algo, mejor que desencadena en algo.

Uso incorrecto

• La situación en Honduras ha desencadenado en un golpe.

• La paliza que recibió la mujer desencadenó en dos homicidios.

• Los trastornos del sueño pueden desencadenar en una depresión.

Uso correcto

• La situación en Honduras ha originado un golpe.

• La paliza que recibió la mujer desembocó en dos homicidios.

• Los trastornos del sueño pueden desembocar en una depresión.

Desencadenar significa, en el sentido que se le quiere dar en los ejemplos, ‘originar, provocar o dar salida a movimientos del ánimo, hechos o series de hechos, generalmente apasionados o violentos’. Lo desencadenado es el complemento directo del verbo y nunca va introducido por la preposición en. La inclusión de la preposición, sobrante en los ejemplos anteriores, quizá se deba a una confusión con el verbo desembocar, que sí rige la preposición en.

Aun así, si se prefiere emplear el verbo desencadenar, la forma adecuada será sin la preposición en:

• La situación en Honduras ha desencadenado un golpe.

• La paliza que recibió la mujer desencadenó dos homicidios.

• Los trastornos del sueño pueden desencadenar una depresión.

Fuente