Una mujer estaba de compras en un supermercado. En el carrito colocó un litro de leche, una docena de huevos, un litro de jugo de naranja y un paquete de tocineta.
Cuando puso las cosas sobre la correa de la caja registradora, un borrachito que estaba en la fila detrás de ella le dijo:
—Usted debe ser soltera.
La mujer, un poco sorprendida e intrigada por la afirmación del borrachito, miró los artículos que había puesto en la correa, y como no vio nada que pudiera indicar su estado civil, contestó:
—Sí, efectivamente, yo soy soltera, pero, ¿qué fue lo que usted vio que le hizo saberlo?»
—Nada, ¡es que usted es más fea que el carajo!
