08-08-2018
Fotosensibilizante o fotosensibilizador, y no fotosensible, son los adjetivos adecuados para aludir a los productos que pueden tener consecuencias negativas sobre la piel del paciente que los usa si éste se expone a la radiación solar.
Cada vez es más habitual encontrar frases como
- «Los productos fotosensibles son aquéllos cuya administración puede provocar que la piel del paciente reaccione de forma anormal a la exposición solar»,
- «Tras una quemadura, es recomendable acudir a la consulta del dermatólogo si estamos tomando fármacos fotosensibles» o
- «Los pacientes que tomen medicamentos fotosensibles deben evitar la exposición directa al sol para evitar quemaduras».
El término fotosensible está formado a partir del elemento compositivo foto-, que viene del griego ‘luz’, y el adjetivo sensible, que, dicho de una cosa, significa ‘que reacciona a la acción de ciertos agentes’. Los productos fotosensibles, por tanto, son aquéllos que deben conservarse protegidos de la luz para evitar que se alteren sus propiedades y pierdan efecto.
Sin embargo, si lo que queremos decir es que un producto hace sensible a la luz al que lo toma, lo correcto es decir que es fotosensibilizante o fotosensibilizadores, tal y como recoge el Diccionario de Términos Médicos de la Real Academia Nacional de Medicina de España.
Así, en los ejemplos anteriores lo adecuado correcto habría sido escribir
- «Los productos fotosensibilizantes son aquéllos cuya administración puede provocar que la piel del paciente reaccione de forma anormal a la exposición solar»,
- «Tras una quemadura, es recomendable acudir a la consulta del dermatólogo si estamos tomando fármacos fotosensibilizadores» y
- «Los pacientes que tomen medicamentos fotosensibilizantes deben evitar la exposición directa al sol para evitar quemaduras».
