[LE}– ‘Lacrimógeno’, no ‘lagrimógeno’

20-10-2017

Lacrimógeno, y no lagrimógeno, es la forma adecuada del adjetivo que alude a lo que irrita los ojos y produce lagrimeo.

En los medios es común encontrar frases como

  • «La policía lanzó gases lagrimógenos a los asistentes»,
  • «Los manifestantes arrojaron bombas lagrimógenas a las fuerzas de seguridad» o
  • «Es la típica película lagrimógena».

El Diccionario Académico explica que lacrimógeno (‘dicho especialmente de ciertos gases: que irritan los ojos produciendo lagrimeo’ y, en sentido despectivo, ‘que mueve a llanto’) proviene del latín lacrĭma.

Esta c latina original evolucionó en español a una g, surgiendo palabras, en este caso, como lágrima, lagrimear o lagrimoso. Sin embargo, también era habitual que se mantuviera en paralelo la c etimológica y formara derivados cultos, como ocurre con lacrimógeno (de lacrĭma, lágrima), lacustre (de lacum, lago), dominical (de dominĭcus, domingo) o clerical (de clerĭcus, clérigo).

Así, en los ejemplos anteriores lo adecuado correcto habría sido escribir

  • «La Policía lanzó gases lacrimógenos a los asistentes»,
  • «Los manifestantes arrojaron bombas lacrimógenas a las fuerzas de seguridad» o
  • «Es la típica película lacrimógena».

Fuente

[Hum}– Trasplante

Se encuentran Juan y Pedro, amigos de toda la vida..

”¿Cómo estás?”, pregunta Juan

”Mal. Me hicieron un trasplante de orejas y me cagaron la vida”, responde enojado Pedro.

”Pero si no se nota nada, parecen orejas tuyas”, le dice Juan.

”Lo que pasa es que me pusieron orejas de mujer”, explicó Pedro.

”¡Pero si son iguales a cualquier oreja!, insistió Juan. ¿Cuál es la diferencia?”

”Que oigo todo perfectamente pero no entiendo nada”