[LE}– ‘Los números uno’, y no ‘los número uno’

11-09-2017

La expresión los números uno, con el sustantivo números en plural, es preferible a los número uno.

En los medios de comunicación es habitual encontrar frases como

  • «Rafa Nadal y Garbiñe Muguruza serán la semana que viene los número uno en las clasificaciones mundiales masculina y femenina» o
  • «Sumérgete en la lista de los número uno de la literatura, la música y el cine».

El Diccionario Académico recoge número uno como un compuesto pluriverbal, como ciudad dormitorio o crédito vivienda, en el que lo adecuado es que el primer elemento pluralice regularmente y el segundo permanezca invariable: los números uno, y no los número unos ni los números unos.

Así pues, en los ejemplos iniciales lo apropiado correcto habría sido escribir 

  • «Rafa Nadal y Garbiñe Muguruza serán la semana que viene los números uno en las clasificaciones mundiales masculina y femenina» y
  • «Sumérgete en la lista de los números uno de la literatura, la música y el cine».

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[Hum}– Partes de accidentes

Alguien de una conocida empresas de Seguros, ha hecho pública la siguiente nota:

«Lo que sigue son declaraciones hechas en formularios de seguros de accidentes, donde los conductores trataban de resumir los detalles con las menores palabras posibles. Los ejemplos de esta escritura defectuosa sirven para confirmar que incluso una manera de escribir incompetente puede ser altamente divertida«.

  • Volviendo al hogar, me metí en la casa que no es y choqué contra el árbol que no tengo.
  • El otro coche chocó con el mío, sin previo aviso de sus intenciones.
  • Creía que el cristal de la ventanilla estaba bajado, pero me di cuenta de que estaba subido cuando saqué la cabeza a través de ella.
  • Choqué contra un camión estacionado, que venía en dirección contraria.
  • Un camión retrocedió a través de mi parabrisas y le dio a mi mujer en la cara.
  • El peatón chocó contra mi coche y después se metió debajo.
  • El tío estaba por toda la calle y tuve que hacer varias maniobras bruscas antes de atropellarle.
  • Saqué el coche del arcén, miré a mi suegra y me fui de cabeza al terraplén.
  • Tratando de matar una mosca, choqué contra el poste de teléfonos.
  • Había estado todo el día comprando plantas y al volver a casa, cuando llegué al cruce, un arbusto surgió de repente oscureciendo mi visión y no pude ver al coche que venía.
  • Llevaba cuarenta años conduciendo cuando me dormí al volante y tuve el accidente.
  • Cuando llegué al cruce apareció de pronto una señal donde nunca había habido una señal de «STOP» antes y no pude parar a tiempo.
  • Para evitar colisionar con el parachoques del coche de delante, atropellé al peatón.
  • Mi coche estaba correctamente aparcado, cuando retrocediendo le dio al otro coche.
  • Un coche invisible que salió de la nada, me dio un golpe y desapareció.
  • Le dije al policía que no estaba herido, pero cuando me quité el sombrero descubrí que tenía una fractura de cráneo.
  • Estaba convencido de que el vejete no llegaría nunca al otro lado de la calzada cuando le atropellé.
  • El peatón no sabía en que dirección correr, así que le pasé por encima.
  • Vi una cara triste moviéndose lentamente, cuando el señor mayor rebotó en el techo de mi coche.
  • La causa indirecta del accidente fue un tipo bajito en un coche pequeño, con una boca muy grande.
  • Cuando el coche abandonó la calzada, salí despedido, más tarde me encontraron en un hoyo unas vacas sueltas.
  • El poste de teléfonos se estaba acercando y cuando maniobraba para salirme de su camino, choqué de frente

[LE}– Terremotos: claves para una redacción más precisa

08-09-2017

Con motivo del terremoto registrado en el estado mexicano de Chiapas, se ofrecen algunas claves para una correcta redacción de las informaciones relacionadas con este fenómeno.

1. Sismo y seísmo, términos adecuados. Tanto sismo como seísmo son formas apropiadas para nombrar a un terremoto o sacudida de la tierra. La primera es más común en Hispanoamérica y la segunda en España.

2. Hipocentro y epicentro. No significan lo mismo: mientras que el hipocentro, también llamado foco sísmico, es el lugar en el interior de la corteza terrestre donde tiene origen un sismo, el epicentro es el punto en la superficie terrestre —aunque puede estar sumergido— donde el terremoto es más intenso. Además, puesto que no son hechos o eventos, sino lugares o puntos de la corteza terrestre, lo apropiado es decir que se localizan, no que ocurren o se producen.

3. Maremoto y tsunami. Maremoto y tsunami son dos términos que no conviene confundir, pues no son sinónimos. Mientras que un maremoto es un terremoto cuyo epicentro se localiza en el fondo del mar, un tsunami es la ola gigantesca producida por un maremoto o por la erupción de un volcán submarino.

4. Escalas de Richter y de Mercalli. La escala de Richter mide la magnitud de un movimiento sísmico, la energía que libera («una magnitud de 6,5 en la escala de Richter»), mientras que la escala de Mercalli mide su intensidad, los efectos que produce («una intensidad de grado VII en la escala de Mercalli»).

5. Oaxaca, pronunciación. El nombre del estado mexicano de Oaxaca, uno de los afectados por el temblor, se pronuncia /Oajáka/, ya que esa x conserva, como en el caso de México, su antiguo valor como representante del sonido /j/.

6. Asolar, conjugación correcta. El verbo asolar, cuando significa ‘destruir o arrasar’, puede conjugarse de forma regular o irregular, tal como recoge la Gramática Académica. Así, se puede decir asuelo, asuelas, asuela, asuelen…, pero también asolo, asolas, asola, asolen…, siendo esta última la única conjugación apropiada del verbo asolar cuando significa ‘secar los campos o causar sequía’.

7. Devastar, no desvastar. El verbo devastar es ‘destruir’, ‘arrasar un territorio’, y no hay que confundirlo con desbastar, que significa ‘quitar lo basto’ o ‘debilitar, gastar’, ni con desvastar, que es una forma híbrida inexistente en español y que, por tanto, es desaconsejable.

8. Severo no es lo mismo que grave. El uso del adjetivo severo con el significado de ‘grave’ o ‘serio’ es un calco inapropiado de la palabra inglesa severe, por lo que lo adecuado es hablar de graves daños o daños serios, no de severos daños.

9. Segar vidas, no sesgar vidas. Cuando se quiere significar ‘matar, acabar con la vida de alguien’, lo apropiado es emplear el verbo segar, no sesgar; por ello, la expresión adecuada es segar vidas, no sesgar vidas.

10. Tsunamirresistente y tsunamirresiliente. Tsunamirresistente y tsunamirresiliente son dos neologismos que aluden a la propiedad que tienen algunas construcciones de ser resistentes a los tsunamis. Se escriben en una sola palabra, en redonda y con doble erre.

11. Tremor, no trémor. En sismología, tremor alude a ‘un terremoto característico de los volcanes que refleja modificaciones en su estado interno’. Hay que tener en cuenta que se trata de una palabra aguda, es decir, que en su pronunciación se acentúa la última sílaba, /tremór/, y que no está justificado pronunciarla como llana, /trémor/.

12. Zona cero, en minúscula. La expresión zona cero, que alude al área de mayor devastación en un desastre, se escribe en minúscula y no necesita cursiva ni comillas.

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[LE}– Números ordinales, claves de escritura

07-09-2017

Ante las dudas que se presentan en la escritura de los números ordinales, se ofrece a continuación una serie de claves:

1. Números ordinales compuestos. Según explica la Ortografía de la Lengua Española, desde la tercera decena hasta la centena se prefiere escribir los números ordinales en dos palabras, aunque no se consideran inadecuadas las grafías en una sola (cuadragésimo quinto o cuadragesimoquinto).

Cuando se usa la forma en una sola palabra no se acentúa el primero de los elementos, de modo que lo apropiado es vigesimoprimero, no vigésimoprimero.

2. Concordancia de los números ordinales. Cuando los números ordinales se escriben con más de una palabra, todas ellas deben concordar en género con el sustantivo al que acompañan (vigésima cuarta carrera). Cuando se escriben en una sola palabra, sólo el segundo componente concuerda con el sustantivo (vigesimocuarta carrera).

3. Uso de números fraccionarios y números ordinales. Según queda recogido en la Ortografía de la Lengua Española, los números fraccionarios acabados en -avo no equivalen a los números ordinales (decimocuarta planta, no catorceava planta), excepto en el caso de octavo, que sí puede funcionar como ordinal.

Sin embargo, sí es correcto el uso de la mayoría de los números ordinales como fraccionarios: «Se quedó la duodécima (o decimosegunda) parte del premio» equivale a «Se quedó la doceava parte del premio».

4. Números romanos. Se leen indistintamente como ordinales o como cardinales desde el I hasta el X (incluido) cuando hablamos de siglos (siglo III: siglo tercero o siglo tres); sin embargo, cuando se habla de reyes, pontífices o emperadores se leen generalmente como ordinales: Fernando VI (Fernando sexto, no seis). A partir del número X, lo normal es que se lean como cardinales (Juan XXIII: Juan veintitrés), según se indica en la Nueva gramática de la lengua.

5. Números ordinales y cardinales con nombres de celebraciones. Con relación a los nombres de acontecimientos, aniversarios, celebraciones…, y aunque en los números menores de veinte lo habitual es respetar el ordinal («3.ª Feria de la Tapa» y no «3 Feria de la Tapa»), la Nueva Gramática de la Lengua Española señala que «se ha integrado la tendencia a usar los cardinales con el valor de los ordinales», que tradicionalmente se han escrito con números romanos: «El 30 aniversario de la muerte de Albert Camus», «El 30.º aniversario de la muerte de Albert Camus» o también «El XXX aniversario de la muerte de Albert Camus».

6. Letra voladita para abreviaturas. Las abreviaturas de los números ordinales se señalan con letras voladitas (‘º’, ‘ª’, ‘er‘, ‘os‘, ‘as‘) tras la cifra (5.ª jornada de los sanfermines, 1.er concurso de lanzamiento de ladrillos o ¡Que comiencen los 74.os Juegos del Hambre!). Además, lo adecuado es escribir un punto entre la cifra y la letra voladita.

En español no es adecuado emplear las formas 1ro, 2do, 3ro, 4to…, que son un calco de las usadas  en inglés.

NotaCMP.- ¡Qué fobia al inglés! Y esa norma de escribir un punto entre la cifra y la letra ‘voladita’ (5.ª) me parece tan absurda como la de dejar un espacio entre el número y el símbolo de porcentaje (10 %). En ambos casos, algo contra la economía. ¡Como les gusta complicar!

[Hum}– Decálogo del descanso

1. Se nace cansado y se vive para descansar.
2. Ama a tu cama como a ti mismo.
3. Descansa de día para que puedas dormir de noche.
4. Si ves que alguien descansa, ¡ayúdalo!
5. El trabajo es cansancio.
6. No hagas hoy lo que puedas hacer mañana.
7. Haz lo menos que puedas y deja que lo hagan otros.
8. De mucho descansar nadie se murió.
9. si quieres trabajar, siéntate, y espera a que se te pase.
10. Si el trabajo es salud, ¡viva la enfermedad!