[LE}– ‘Bionovela’ y ‘bioserie’, sin espacios ni guion

24-05-2017

Los términos bionovela y bioserie están bien formados y son válidos con el significado de ‘novela biográfica’ y ‘serie biográfica’, respectivamente, y se escriben sin espacio ni guion.

En las noticias de cultura y espectáculos es cada vez más frecuente encontrarse con frases como las siguientes:

  • «Nacen las “bionovelas” políticas»,
  • «Ese medio agregó que la bionovela ya se está grabando» o
  • «Hasta el momento no ha intervenido en la realización de la bioserie de su padre».

Aunque, tal como señala el Diccionario Académico, el elemento bio- en principio significa ‘vida’ o, como acortamiento de biológico, ‘que implica respeto al medio ambiente’, está empezando a adquirir un nuevo valor como acortamiento de biografía, que tiene cierto uso, sobre todo en la lengua coloquial.

Se trata de un caso similar a otros que se basan en acortamientos: foto- aludía originalmente a la luz, pero ahora también a la fotografía (fotomontaje); auto- no es sólo ‘por sí mismo’, sino también ‘relacionado con los automóviles’ (autolavado), mientras que radio-, además de aludir a las radiaciones, se aplica a los medios de comunicación radiofónicos (radionovela).

Al ser una palabra bien formada, no es necesario escribirla ni entrecomillada ni en cursiva, aunque no sea incorrecto aplicar alguno de estos recursos para señalar su novedad. Y como el elemento compositivo es asimilable a un prefijo, lo adecuado es que vaya unido, sin espacio ni guion.

Por consiguiente, los ejemplos anteriores son válidos, aunque en el primero también se podría haber prescindido de las comillas.

Fuente

[Hum}– Ocurrió en el psiquiátrico

Durante una visita al Hospital Psiquiátrico de Lídice, Chávez le preguntó al Director qué criterio se usaba para determinar si un paciente estaba suficientemente loco como para ser hospitalizado.

«Bueno,» dijo el Director: «Llenamos una bañera. Luego ofrecemos al paciente una cucharita, una taza y un balde y le pedimos que trate de vaciar la bañera».

“Ah, entiendo —dijo Chávez—. Una persona normal usaría el balde porque es más grande que la cucharita y la taza”.

“No —replicó el Director—. Una persona normal sacaría el tapón de la bañera. A propósito, ¿desea Usted una habitación solo o acompañado?”.