[Hum}– Del ‘amor’ entre argentinos y gallegos: Camarero gallego Primer parroquiano: “Camarero, camarero, queremos un par de vasos de té”. Segundo parroquiano: “Si, pero que el vaso esté limpio”. Camarero: “Enseguida vuelvo”. Al rato vuelve el camarero: «¿Quién fue el que pidió el vaso limpio?”. Comparte este artículo Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Relacionado