[Hum}– Del ‘amor’ entre gallegos y argentinos: El gallego y el chicle Va en un vuelo la azafata repartiendo chicles. El gallego le pregunta: —Oiga, ¿y para qué es eso? —Es chicle para que no se tapen los oídos. Al bajar del avión, el gallego le pregunta a la azafata: —Oiga, ¿y ahora cómo me saco el chicle de los oídos? Comparte este artículo Enviar un enlace a un amigo por correo electrónico (Se abre en una ventana nueva) Correo electrónico Compartir en X (Se abre en una ventana nueva) X Comparte en Facebook (Se abre en una ventana nueva) Facebook Relacionado