[LE}– Origen de dichos y expresiones: Más se perdió en Cuba

19/08/2014

La frase se usa para quitar importancia a un problema o contratiempo.

El dicho aparece con ocasión de la liquidación del imperio de ultramar de España, consumado en 1898. Alude a la guerra contra Estados Unidos, a la derrota española, y al fatalismo que inundó todo el país tras esa contienda, un fatalismo que se prolongó durante años y al que no falta quien haya asociado el auge de los nacionalismos periféricos en España.

Las milicias españolas, con una flota severamente inferior a la estadounidense, vieron en la vuelta de Cuba prácticamente un alivio.

Fuente + Fuente

[Hum}– LLegaron con retraso

Entran dos niños al aula, comenzada ya la clase, y la maestra le pregunta a uno de ellos:

—Pedrito, ¿por qué llegaste tarde?

—Es que estaba soñando que viajaba por todas partes, conocí muchos países y me desperté un poco tarde.

—¿Y tú, Ricardito, por qué llegaste también tarde?

—¡Yo fui al aeropuerto a recibir a Pedrito!

[LE}– Origen de dichos y expresiones: Irse por los cerros de Úbeda

19/08/2014

Seguro que, si alguna vez te has desviado del tema principal de la conversación, alguien te ha dicho que no te andes por los cerros de Úbeda y vayas al grano.

Para encontrar el origen de esta expresión hay que remontarse al siglo XIII, pocos años antes de la batalla de las Navas de Tolosa, cuando esta localidad jienense fue escenario de un enfrentamiento entre cristianos y almohades.

Uno de los capitanes del rey Fernando III, Álvar Fañez, «el Mozo», desapareció justo antes de comenzar el enfrentamiento y regresó una vez conquistada la ciudad, cuando ya no corría ningún peligro.

El caballero alegó que se había perdido en los cerros de la localidad. Esta justificación se convirtió en motivo de mofa entre los lugareños, que comenzaron a utilizar la expresión en el sentido que ha llegado hasta nuestros días.

Fuente + Fuente

[Hum}– El argentino y el encendedor

Un argentino se encuentra con otro, que es conocido suyo, y le pregunta:

—Che, ¿tenés un encendedor?

—Esperate que busco —responde el otro.

Y empieza a buscar en los bolsillos del pantalón, en el de la camisa, en los del saco,… y sigue tocándose y tocándose, mientras le contesta al otro:

—Uhmm.., parece que no tengo encendedor, pero, ¡qué bueno estoy!

[LE}– ‘Uno a otro’ o ‘el uno al otro’, mejor que ‘uno al otro’

22/04/2015

Cuando se establece una correlación entre las voces uno y otro para expresar una acción recíproca, las dos van con artículo (el uno al otro, el uno con el otro…) o las dos sin él (uno a otro, uno con otro…).

En las noticias, se pueden encontrar con cierta frecuencia frases en las que sólo aparece el segundo artículo, con omisión del primero: «Los tronos se fueron acercando uno al otro para alzarse al cielo»,

  • «Las canciones están de alguna manera entrelazadas unas con las otras» o
  • «Los helicópteros volaban cerca uno del otro y a baja altura».

Tal como explica la Gramática Académica, los dos grupos que forman estas construcciones recíprocas guardan coherencia en la lengua culta, de modo que, o bien ambos llevan artículo o bien ambos prescinden de él: el uno al otro y uno a otro, la una para la otra, y una para otra, los unos con los otros y unos con otros.

En consecuencia, en los ejemplos anteriores habría sido mejor escribir

«Los tronos se fueron acercando el uno al otro para alzarse al cielo»,

«Las canciones están de alguna manera entrelazadas unas con otras» y

«Los helicópteros volaban cerca uno de otro y a baja altura».

Se recuerda que los elementos concuerdan en número y suelen concordar también en masculino incluso si los referentes son de distinto sexo, aunque en este caso se admite la variación de género: el uno a la otra.

Fuente

[Hum}– No todo es siempre malo

Un hombre de negocios debe partir al extranjero por algunos días. Llama entonces a su fiel y apreciada ama de llaves y le explica la situación:

—Mira, Eulogia, salgo al extranjero por unos días. Cuida que todo esté bien por aquí y si hay algún problema me llamas.

—Sí señor, no se preocupe.

Tras algunos días, al no tener noticia alguna, el hombre de negocios llama a su ama de llaves.

—Hola, Eulogia, ¿cómo están las cosas por ahí?

—¡Muy mal!

—¿Por qué? ¿Qué ha pasado?

—Se ha roto el mango de la pala.

—Pero, ¡por Dios, casi me provocas un infarto! Me dices que todo está muy mal y el único problema es que se ha roto el mango de la pala.

Pero, preso de remordimiento, piensa que su empleada podría sentirse mal, y entonces, en tono más comprensivo, le pregunta:

—¿Cómo se rompió?

—Enterrando al perro.

—¡Quéeeee! Mi perro, al que quiero como a un hijo. ¿Qué le pasó?

— Se cayó en la piscina

—¡Pero era un Terranova, un perro que nada! ¿Cómo ha podido ahogarse?

—No se ahogó, se cayó en la piscina que estaba vacía.

—¿Cómo vacía si la semana pasada la hice limpiar y llenar de agua para el verano?

—Sí, pero el agua la usaron los bomberos para apagar el incendio.

—¿Qué incendio?

—La casa se incendió.

—¡Quéeeee! ¿Qué coño pasó?

—En la capilla ardiente de su señora madre, una vela se cayó y se prendió fuego en las cortinas.

—¿¡Mi madre está muerta!? ¡Pero si el otro día habíamos festejado sus 70 años y estaba como una reina¡

—Sí, pero anteayer de noche su madre no podía dormir y fue a su cuarto a pedirle una píldora a su esposa. La encontró en la cama con el mejor amigo de usted, y se murió de un infarto.

—En fin, o sea que mi mujer me traicionaba con mi mejor amigo. Me ausento de la casa durante cuatro días y mi vida se ha convertido en un infierno. ¿Es que
no hay nada positivo?

—Sí, don Ramón, no todo son malas noticias, ¿se acuerda que la semana pasada se hizo usted una prueba para el SIDA?

—Sí.

—Bueno, eso al menos le ha salido positivo.

Cortesía de Esteban Zajía

[*Otros}– Rincones de Canarias: La Zamora, en La Palma

La Palma, también conocida como «La Isla bonita», es una de las islas más espectaculares del Archipiélago Canario. Su contorno, bañado por el océano Atlántico, está jalonado de verdaderas maravillas geológicas, como la de la foto que sigue.

La Zamora es una de las playas de arena negra más bonitas y tranquila de la Isla. La lava, al adentrarse en el mar, dejó en esta zona numerosas calas de extraordinaria belleza.

 

Fuente

Cortesía de Antonieta Rodríguez