La FAO destinó una suma millonaria para hacer a nivel mundial una encuesta que, lamentablemente, no sirvió para nada, aunque sólo constaba de esta única pregunta: «Disculpe, ¿qué opina usted de la escasez de alimentos que afecta al mundo?».
Los motivos del fracaso fueron:
- En Europa occidental nadie entendía qué era «escasez»
- En Europa oriental nadie entendía qué significaba «opina»
- En África nadie entendía qué eran «alimentos».
- En EE.UU. nadie comprendía qué es «afecta al mundo»
- Y en la Argentina nadie entendía que era «disculpe».
