Primer conde de Bellamar, vizconde de Casa Hernández, de Camagüey, y padre político de D. Mauricio de Montojo.
Vino a Cuba este dignísimo Canario casi a mediados del siglo XVIII, y dedicándose al foro, fue escribano de Cámara de la Audiencia Pretorial.
Era nuestro compatriota natural de la isla de Tenerife y poseía una vasta erudición.
Falleció a una edad avanzada, dejando a buena altura el nombre de su patria en la famosa región de Gaspar de Bethencourt Cisnero, conocido por el lugareño.
Así como los Hernández, Fumero, Cartayas, Bethencourt, etc., de la floreciente ciudad de Matanzas son otras tantas y tantas familias que honran el glorioso nombre de Los Canarios en América.
