Este ilustre poeta era natural de Las Palmas. Llegó muy joven a Camagüey, avecindándose en la ciudad de Puerto Príncipe hasta su fallecimiento, acaecido el año de 1620.
El ano 1608 escribió un poema épico en octavas, titulado Espejo de Paciencia, tomando por asunto, como dice Calcagno, algunos hechos históricos de la isla de Cuba, ensalzando el valor de Salvador Colomón, negro esclavo de Bayamo, que en 1604 fue el héroe principal de la refriega que dieron los bravos bayameses, capitaneados por Gregorio Ramos, a quien dio muerte y a quien el poeta canta en esta forma:
¡Oh! Salvador, criollo negro honrado,
vuele tu fama y nunca se consuma
que en alabanza de tan buen soldado
es bien que no se cansen lenguas ni plumas.
El poema ha desaparecido, lo cita Morell de Santa Cruz en su Historia de la isla y catedral de Cuba. Pero el nombre del esclarecido literato Balboa no desaparecerá nunca, pues la historia de Cuba lo consagra en una de sus mejores páginas.
