[*Opino}– La obsesión femenina por los senos «perfectos»

El entrecomillado en “perfectos” lo puse yo, pues los implantes mamarios distan mucho de resultar en un seno perfecto.

A leguas se nota que los senos que muestra la foto que acompaña a este artículo, tan bien redondeados y enhiestos, son falsos, y sigo sin poder entender por qué a las mujeres les gusta algo así que, al menos a mí y a muchas otras personas que conozco —tanto hombres como mujeres— nos resulta feo y repulsivo.

El artículo dice que lo hacen para ser más atractivas a los hombres; no lo creo, es para competir con otras mujeres.

Sólo entendería que lo hicieran quienes han sufrido la extirpación de seno(s), siempre que optaran por algo de tamaño discreto.

Además, en los primeros puestos del ranking de los países en que más implantes mamarios se hacen tiene que estar Venezuela, pues aquí la implantación de tetas de silicona es algo que se ve a diestra y siniestra, y en mujeres de hasta las clases sociales de muy poco poder adquisitvo..

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16 Noviembre 08

A. Jiménez

Las brasileñas prefieren tallas más pequeñas, como una 85, mientras que las italianas y españolas se decantan por la 95 o la 100.

Tras un crecimiento de un 10% anual en el último lustro, la crisis financiera ha provocado en 2008 una caída de cerca del 15% en las ventas de prótesis para aumentar los senos. Por otra parte, surgen nuevas alternativas a la silicona, como remodelar el busto con grasa de las “cartucheras”.

Despierta algo más que las pasiones pero, bien por exceso o por defecto, y por la gravedad —que también hace lo suyo— cada vez más mujeres se lanzan directas al bisturí para “colocar” o aumentar la talla del sujetador. Al menos, así lo apuntan las últimas estadísticas.

senosfalos

Cerca de 55.000 prótesis de silicona vendidas en España anualmente dan fe de la popularidad de este fenómeno, que ha aumentado en los últimos años. De hecho, según han revelado fuentes del sector, en el último lustro el incremento en el mercado ha sido de un 10% anual. No obstante, con motivo de la galopante crisis económica, entre 2007 y 2008 las cifras han dado un giro y se está registrando un descenso de cerca del 15% aproximadamente.

Números arriba o abajo, las españolas echan cuentas y se las ingenian para permitirse un pecho perfecto. Por eso, España es el país de la Unión Europea que implanta más prótesis mamarias, y el cuarto en el mundo, detrás de Estados Unidos, México y Argentina [1]. El motivo es que, a fin de cuentas, mostramos más nuestro cuerpo que los vecinos del norte.

Se insiste, además, en que el aumento mamario mediante prótesis, técnicamente denominado mamoplastia, es una de las intervenciones de cirugía plástica más populares en nuestro país. Y el perfil más frecuente que acude a consulta está entre los 20 y los 35 años, aproximadamente. Las primeras, porque comienzan una vida activa en sus relaciones de pareja y quieren estar atractivas, y las segundas porque, tras el embarazo, su geografía corporal se ha visto alterada y sus senos ya no son lo que eran.

El perfil tiene que ver con el gusto y usos de los diferentes países. No se tiene el mismo concepto en Brasil que en Italia o España. En el primero el socialmente aceptado es un volumen medio-bajo, porque hace más calor, el cuerpo se expone más al sol y no resulta cómodo ni estético un volumen de 110, por ejemplo. Para sentirse cómoda, la mujer prefiere una 85-90.

Por el contrario, las españolas eligen una talla normal, entre 90 y 95, pero raramente una 100. Las italianas, las más exhuberantes, se decantan por algo más llamativo, por encima de la 100 de talla.

Lo último

Desde la polémica desatada hace más de una década en los Estados Unidos a consecuencia de las “chapuzas” que se registraron en manos de profesionales poco calificados en clínicas fraudulentas, las cosas han cambiado, y a raíz de este problema se cuestionó el uso de silicona y se quiso sustituir por aceite de soja, algo que fue retirado por las autoridades. Otro de los problemas que dieron mala fama a la silicona fue que antes se temía que las prótesis enmascararan el cáncer, pero ahora existen mamografías de alta resolución capaces de distinguir las prótesis de los nódulos.

Una de las innovaciones que se plantean es la que en países como Japón a se ha aplicado hasta ahora mujeres mastectomizadas, y ahora en España también para aquéllas que desean aumentar o embellecer sus senos. Se trata de reconstruir las mamas extrayendo células de la grasa abdominal o del muslo de la propia paciente.

La medicina regenerativa representa el futuro, como extraer mediante una simple aspiración las celulas grasas —los adipocitos, hasta ahora vistos sólo como implicados en el desarrollo de las antiestéticas cartucheras— de la cadera de la paciente y reinyectarlas en su pecho; el resultado es más natural.

Esas céluas grasas se introducen sobre el plano muscular, creando un depósito de células vivas con capacidad de crecimiento. Los fracasos de hace unos años se debían al manejo inadecuado de estos trasplantes, y a la inyección de grandes volúmenes en una sola sesión, que determinaban la “asfixia” y muerte celular. Pero esto ya está superado, y ahora se inyectan adipocitos, preferiblemente adipocitos “jóvenes” (pre-adipocitos) en las cantidades apropiadas, y éstos se desarrollan adecuadamente.

Es una cirugía ambulatoria, mínimamente invasiva, que no precisa de grandes incisiones ni para obtener el tejido ni para insertarlo y que minimiza los efectos propios de una intervención, al tratarse de injertos de la grasa de la propia paciente.

Recientemente, ha salido a la luz con una denominación un tanto pintoresca: el “mamolifting con lipofilling”. No obstante, los profesionales advierten de la importancia de ser precavidos y no dejarse llevar por la publicidad, pues con este tipo de cirugía, además de resultar muy cara, pueden formarse calcificaciones. Todavía hay que trabajar mucho y con cautela al respecto, pues cando se inyecta la grasa, parte se transforma en quistes oleosos (de aceite) y parte se va a calcificar. Y esas calcificaciones pueden enmascarar un tumor mamario.

Ante el “boom” de lo mínimamente invasivo, otra de las variantes de aumento del busto es el gel de ácido hialurónico no animal. Se trata de un gel denso que se introduce por una cánula donde iría la prótesis. Basta una pequeña sedación, y no requiere hospitalización alguna. Los resultados son inmediatos, aunque el tamaño nunca será el mismo que con un implante. Esto es, el volumen que se alcanza es de aproximadamente 120 centímetros cúbicos, frente a los 400 que puede tener una prótesis.

Se trata de un método eficaz para aquellas mujeres que sólo deseen que sus senos aumenten un poco de tamaño. Los resultados son óptimos, pero, aunque dura, no es un aumento permanente: a los dos años ha desparecido por completo. Es pan para hoy y hambre para mañana, porque al final se reabsorbe.

Grasa, células madre, geles… y suero salino. Todo con tal de lucir un busto merecedor de las miradas más descaradas e indiscretas. Así, otra variante consiste en introducir detrás del músculo pectoral y a través del ombligo, una envoltura, una especie de “bolsita vacía”, que se rellena con la cantidad deseada de este suero. No está muy extendido este método, y el tacto que queda es desagradable y no resulta natural.

Una vez levantado el polvo de las críticas, por el momen
to, lo mejor es decantarse por lo tradicional, aunque perfeccionado: las prótesis de gel de silicona cohesivo, introducidas través de una pequeña incisión debajo de la areola. La dudas en este caso se ciernen sobre el dilema de si podrán amamantar a sus hijos. La mujer interpreta erróneamente como mama todo lo que es el pecho, pero como la prótesis se coloca detrás de la glándula mamaria, y el resto es grasa, lo que puede ocurrir es que fabrique menos leche.

Para evitar males mayores, es imprescindible hacer revisiones anuales después de colocar un implante, ues éstos no se garantizan de por vida; generalmente duran unos diez años aproximadamente. Las de suero salino, de hecho, duran menos, unos cuatro años.

Informarse bien y acudir a una buena clínica es tarea primordial antes de tomar cualquier decisión, porque la ignorancia es atrevida y puede jugar una mala pasada.

LR

[*HG}– Gazapo del día: Operadas de cáncer de pecho con grasa obtenida por una liposucción

Titular en La Razón (España) del 24/11/08:

Médicos del Hospital Gregorio Marañón implantan células madre adultas para reconstruir una mama a cinco pacientes operadas de cáncer de pecho con grasa obtenida por una liposucción realizada a la propia paciente horas antes.

O sea, que la operación de cáncer de pecho fue hecha con grasa obtenida por una liposucción, que es como si se dijera que fue hecha con un bisturí láser.

Porque lo de ‘operadas de cáncer de pecho con grasa obtenida por una liposucción’ tiene sentido propio que podría causar confusión, y porque ‘con grasa obtenida por una liposucción’ no tiene que ver con ‘operadas de cáncer de pecho’ sino con ‘células madre adultas’, lo que debieron escribir pero no escribieron es, p.ej.,

Para reconstruir una mama a cinco pacientes operadas de cáncer de pecho, médicos del Hospital Gregorio Marañón les implantan células madre adultas obtenida de la grasa extraída por una liposucción mediante una operación realizada a la propia paciente horas antes.