Carlos M. Padrón
A quienes, como yo, sean usuarios de una PC, y al igual que a mí les guste escarmentar en cabeza ajena, también les gustará leer lo que sigue, al menos para que, si tienen la desgracia de que su PC comience a mostrar síntomas como los que describo, tengan una idea de qué puede estar causándolos.
Nótese la coincidencia, en el tiempo y espacio, de dos problemas diferentes, algo que me ocurre casi siempre y que, por supuesto, complica enormemente la búsqueda de una solución.
Todo comenzó porque apenas reemplazar en mi PC desktop un módulo de RAM por otro de mayor capacidad, empezaron a aparecer, sin previo aviso, los terribles mensajes de Fatal error, y el reporte, en letras blancas sobre fondo azul, que, entre otras posibles causas, indicaba la de un hardware recientemente instalado.
Pensé que ese hardware era el módulo de RAM, pero como la PC volvía a funcionar bien y acusaba tener la cantidad de RAM que realmente tenía, seguí adelante.
Antes de la aparición de ese mensaje, la PC se ponía cada vez más lenta, pero el Task Manager no mostraba nada anormal. Por fin se congelaba del todo apenas aparecía otro mensaje que decía que no tenía memoria suficiente.
La solución era reiniciar, y todo volvía a la normalidad.
Poco después no apareció más lo del Fatal error pero sí siguió el congelamiento progresivo, y, a cada momento, estuviera yo trabajando con lo que fuera (Word, Firefox, Outlook, etc.), me aparecía este símbolo:
que recuerda a al de la Rosa de los Vientos, o símbolo usado para indicar los puntos cardinales (N, S, E y O); a veces aparecía con sólo N y S. Si en ese momento estaba yo trabajando en un texto, éste se disparaba como loco hacia arriba o hacia abajo, en un scroll de alta velocidad que sólo lograba yo detener oprimiendo la tecla Esc.
Si no estaba en un texto, sino que había clicado, por ejemplo, sobre el botón Send del Outlook, aparecía la Rosa de los Vientos, la PC se congelaba por unos 15 segundos y retomaba luego su operación normal. Pero descubrí que si en cualquiera de los casos oprimía la tecla Esc volvía a la normalidad sin ese tiempo de espera.
Cuando una vez la crisis llegó al aviso de falta de memoria, al reiniciar fui a revisar el contenido del System Restore y nada había allí; se habían perdido todos los respaldos al igual que también se había evaporado el contenido de la papelera, o Recycle Bin.
A fin de evitar estos desastres, opté por reiniciar la PC después de 5 a 6 horas de uso continuo, y así trabajé durante casi dos meses.
Como el simbolito que parecía la Rosa de los Vientos aparecía frecuentemente mientas yo estaba usando Firefox, pensé que éste se había corrompido, así que lo desinstalé, y cuando lo reinstalé no logré que me aceptara los profiles ni los bookmarks que tanto de él como de Opera respaldo cada semana, y tuve que reconstruir los bookmarks de uno en uno
Probé, distintos a los que tengo, dos antiespías, dos antivirus (KAV 2008 y KAV-2009) y dos firewalls, y luego probé a deshabilitarlos de uno en uno a ver si eso surtía efecto.
Escaneé a fondo toda la PC como seis veces, dos con cada programa antivirus y antiespía, y a veces desde Safe mode. Escaneé online con dos programas antivirus diferentes, y con dos anti-rootkits diferentes.
En algunos de los escaneos apareció algo, pero sólo el último antivirus que instalé, el nuevo KAV-2009, descubrió algo que calificó de alta peligrosidad,… pero que no encontré modo de eliminarlo porque, a pesar de que Kaspersky decía que instalado en prueba por 30 días (como yo lo instalé) ese producto era full functional, no resultó así; el mío tenía bloqueados los botones que me habrían permitido eliminar malware y hacer otras cosas.
Sin embargo, me llamó la atención que en comparación con sus predecesores, que ponían lenta la PC, este KAV-2009 ni se notaba, lo cual me llevó a escribir a Kaspersky preguntándoles por qué si el programa en prueba era full functional no podía yo eliminar el malware por él encontrado. Y en espera de la respuesta, dejé instalado el KAV-2009.
Cada día la PC se tornaba más lenta, y así, por un par de semanas, el posteo en el blog me tomó el doble de tiempo que lo normal
Durante los muchos días que reinicié la PC después de 5 a 6 horas de trabajo, de pronto al final del cierre que precede al reinicio me aparecía un aviso que decía que no se podía leer el archivo 0x73a13dff, o algo así, del cual nada encontré en Internet.
Ya casi al final de este calvario, al aparecer ese aviso se congelaba la PC y no terminaba de cerrar, obligándome a “botonegrear”, o sea, a usar el botón, generalmente de color negro, que algunas PC traen y que sirve para forzar un reinicio cuando no se logra hacerlo por la vía normal del software, que era mi caso ya que el congelamiento hacía que hasta el puntero o cursor quedara inmóvil e inservible.
Llegó el momento en que el simbolito de la Rosa de los Vientos aparecía siempre que yo usaba el ratón o mouse. Se me prendió el bombillo, cambié el mouse, que era uno óptico de conexión a USB, y el simbolito no apareció más ni tampoco los congelamientos de la PC.
Con razón, me dije, cuando en la noche estaba viendo yo TV sentado a unos 5 metros en línea recta del lugar donde tengo la PC, notaba que la luz roja del mouse parpadeaba como loca aunque la PC no estaba haciendo nada, y nadie estaba tocando el mouse.
Para ese momento un amigo y ex compañero de IBM me explicó que el tal símbolo es de Word y aparece cuando se oprime la rueda del mouse, pero como nunca probé a oprimir esa rueda, nunca lo vi antes. Entonces, ¿por qué cuando aparecía era siempre como resultado de oprimir el botón izquierdo? Algo funcionaba mal en ese mouse óptico de conexión a USB.
Lo desinstalé, instalé uno, también óptico pero tipo PS2, y los problemas desaparecieron. Y como habían pasado muchos días y los de Kaspersky no contestaron, decidí desinstalar el KAV-2009 para volver a mi NOD32. No me interesa un producto cuyo soporte técnico se comporte así.
Pero después del reinicio que siguió a esa desinstalación, el Outlook, programa que uso el 90% del tiempo que estoy frente a la PC, no quiso funcionar, y cada vez que intentaba abrirlo me presentaba un mensaje que decía que no podía encontrar un archivo del KAV, y que esa falla tal vez podría resolverse corriendo el Detect & Repair del Office. Lo corrí dos veces, y en las dos dijo haber terminado exitosamente,… pero el aviso del KAV seguía apareciendo.
Entonces decidí reparar el Office desde el CD original… pero el aviso del KAV seguía apareciendo.
Opté por desinstalar de raíz el Office, limpiar la PC e instalar el Office de nuevo,… pero el aviso del KAV seguía apareciendo.
Pensando que el maldito archivo del KAV se había alojado en el Windows, reparé el Windows usando su CD original ?una tarea bastante larga, por cierto?,… pero el aviso del KAV seguía apareciendo.
Como recordaba bien la fecha en que había instalado el KAV, fui a System Restore y encontré el respaldo que el propio sistema había hecho con motivo de tal instalación. Lo ejecuté, dijo haber llegado a término exitosamente, pero cuando al final del consiguiente reinicio quise abrir Outlook,… el aviso del KAV, más fuerte que el odio, se presentó de inmediato.
Antes de que me diera algo como un infarto, opté por el último recurso a mi alcance, ése que quería evitar a toda costa: formatear y reinstalar.
Debo reconocer que de la media docena de veces que he hecho eso, la de ahora ha sido la que menos tiempo me ha tomado. Por supuesto, el avisito del KAV no ha salido más, ni el del 0x73a13dff tampoco. Y el Outlook está OK,… hasta ahora.
Con razón cuando aparecieron los primeros avisos de Fatal error daban, entre otras sugerencias, la de que desinstalara cualquier hardware que hubiera yo instalado recientemente.
Yo pensé, como ya dije, en el módulo de RAM pero nunca en el mouse, aunque para instalar el módulo RAM desconecté el mouse, al igual que todos los demás periféricos, y volví a conectarlos uno vez hecho el cambio de módulos. Por lo visto, algo le pasó al mouse en ese momento. Días después presentó ciertas anomalías, pensé que era cosa de su programa, y lo reinstalé y configuré.
Me pregunto qué de malo hacía esa falla que se tragaba la velocidad de proceso hasta congelar la PC, y generaba un mensaje de falta de memoria.
Esta “historia de amor y dolor” la distribuí por email a mis contactos habituales, y el amigo Leo Masina, quien fuera un reputado técnico en IBM, me contestó con algo que tendré muy en cuenta en adelante y que creo que responde al “Me pregunto” del párrafo anterior.
Carlos, el mouse, aunque una herramienta muy simple, trabaja bajo un protocolo demasiado complicado que son los interrupts. Para hacértela breve, los interrupts son “llamadas distractivas” a la CPU y, a su vez, al sistema operativo.
En la placa base, o mother-board, existe una entrada para el mouse y otra para el teclado, dispositvos éstos que, si se conectan a esas entradas, la placa base los gestiona como independientes y necesarios.
Un puerto USB es lo que para las computadoras de la IBM/360 de nuestros tiempos eran los “canales”, pero en la PC trabajan de modo serie —o sea, como una fila de personas caminando una tras otra— mientras que los canales de las /360 eran como un tren con muchos vagones, y cada vagón contenía una o más Words (8 – 16 Bits a la vez).
A los puertos USB se les está pidiendo demasiado porque se les pueden conectar discos, DVDs, cámaras, escáneres, impresoras, módems y un montón más de dispositivos. Además, en la PC se usan dispositivos tipo router para multiplicar la disponibilidad de los puertos USB, y eso hace que la capacidad o ancho de banda de éstos tenga que dividirse por 4 o por la cantidad de puertos que se añadan.
Volviendo a lo inicial, el interrupt es como la tan conocida, por molesta y fastidiosa, “mosca de caballo”. Si por algún motivo no identificado, tu mouse empieza a fastidiar a la PC mandándole interrupts, ésta se vuelve loca, sobre todo si los interrupts le llegan por medio de un puerto USB al que puede haber, conectados en paralelo, otros dispositivos que comparten y buscan obtener prioridad de servicio de la PC.
No es lo mismo atender un disco o un DVD que una impresora y, sobre todo, un teclado o un mouse que, si bien tienen la mínima prioridad, como los datos se mueven sobre dos hilos, la PC, hasta que no lo identifica, tiene que prestarle atención antes de darle la prioridad que merece.
Por ese motivo yo no quiero ni mouses ni teclados USB, porque el teclado prácticamente es otro mouse, pero con más elementos que puedan fastidiar (cada tecla es uno) con interrupts a la PC.
Espero haber sido lo suficientemente didáctico, y que tú también hayas aprendido a no conectar más ni un mouse ni un teclado a un puerto USB. Ya que ambos tienen sus puertos reservados; utilízalos.
Saludos,
Leonardo MASINA
Es casi trágico que un simple mouse, tal vez el componente más barato y hasta prescindible de la PC, pueda causar desastres de este calibre. Por supuesto, mientras yo pueda no usaré más un mouse USB.

