[*Mi IT}– Mis temidas ciberbrujas arrecian y sofistican sus ataques

12-03-12

Carlos M. Padrón

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Siglas y términos usados en este artículo

  • BIOS. Basic Input/Output System, o sistema básico de entrada y salida.
  • Buteo. Del inglés boot = arranque
  • CLON. Nombre con que me refiero a mi PC desktop (de escritorio), pues es una clon.
  • Guglear. Buscar algo en Google.
  • ICH. I/O Control Hub = Distribuidor del control de unidades de entrada y salida.
  • MB. Motherboard, o tarjeta madre.
  • Mierdaptop. Nombre con que me refiero a mi PC laptop (de regazo), también llamada portátil.
  • OL. Outlook, programa de gestión de correo de Microsoft Office.
  • PU. Power unit, o unidad de poder.

***

Hardware

A pesar de que lo que el pasado julio escribí en Ruido en el disco daba a entender que el tal ruido había desaparecido, la realidad me demostró que no, que sólo disminuyó en intensidad por los cambios hechos en los discos, pero con el tiempo aumentó y, como la CLON trabajaba bien, me apegué a mi principio de “Si funciona, no lo toques”, dejé la cosa de ese tamaño y hasta terminé casi acostumbrándome al bendito ruido que, por su persistencia, parecía producido por un disco histérico.

Sin embargo, preocupado por el ruidito, el 14/10/2011 se me ocurrió probar un programa gratuito —de los que llamo chismógrafos porque informan sobre intimidades de la computadora—, y descubrí algo preocupante: la temperatura del ICH era nada menos que de 97°C, de ahí que en la figura que sigue aparezcan ésa y la de la MB marcadas en rojo:

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Y el día 1 de este mes de marzo, la CLON comenzó a dar extrañas manifestaciones, tanto de software como de hardware, en cumplimiento cabal a los designios de las ciberbrujas que nunca me dejan y que, desde hace mucho tiempo, insisten en crearme problemas de a dos por ves, a fin de que buscarles solución sea más complicado porque se tiende a pensar, a veces sin fundamento, que como ambos aparecieron al mismo tiempo, o casi al mismo tiempo, tienen una causa común.

Como la MB de la CLON es Intel, ese mismo día 1 instalé el chismógrafo de Intel, y lo que acerca de temperaturas me dijo, según puede verse en la figura que sigue, era poco tranquilizador, a pesar de que junto a ese registro aparezca un punto verde, porque la temperatura del ICH ya estaba en 99°C, siendo 100 el máximo.

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Software

En software, también ese día 1 de marzo, el OL, el programa que más uso, sin aviso ni protesto y sin dar ningún mensaje de error, comenzó a cerrase de golpe y repetidas veces durante la jornada diaria, con la consiguiente pérdida de todo lo que al momento estuviera yo escribiendo en algún mensaje de OL.

Por más que gugleé, en español y en inglés, no encontré referencia a este extraño mal y, por tanto, tampoco posible cura para el mismo.

Obligado a pesquisar, consulté con la gente propietaria del programa Lookeen, un excelente buscador específico para Outlook, y que es lo único “raro” que tengo agregado a OL.

Me dijeron que el problema podría tener su origen en el Adobe Reader 10 que salió con la característica de ponerse a indexar por su cuenta, aunque no me dijeron, ni tampoco pregunté, qué diablos puede querer indexar ese programa. El caso es que, según esta gente, ese indexado causa conflicto con la tarea de indexación del Lookeen.

Desinstalé el Adobe Reader 10 e instalé el Nuance, PDF Reader, gratuito y bueno, y aunque los cierres abruptos del Outlook disminuyeron, siguieron ocurriendo varias veces al día.

El próximo paso fue desinstalar el Lookeen. Los cierres bajaron a unos dos por día, pero no desaparecieron.

Mientras hacía estas pruebas descubrí que de la barra estándar de comandos del OL habían desaparecido dos botones que no vienen por defecto y que siempre coloco en esa barra: el “Junk E-Mail” (correo no deseado) y el “Define views” (Definir vistas de las carpetas).

Coloqué esos botones en su sitio y allí quedaron, pero al abrir de nuevo OL, porque había ocurrido alguno de esos cierres repentinos o porque tuve que cerrarlo por algún otro motivo, ya los dos botones no estaban.

La falla de hardware

El 1 de marzo, al encender el sistema a primera hora de la mañana, el monitor quedó en negro aunque la luz de disco del cajón, o torre, estaba encendida indicando que había trabajo en ejecución.

Presioné el botón de reinicio forzoso —cuyo uso llamo “botonegriar”, porque el tal botón es negro—, y, aunque el sistema se reinició, el monitor siguió sin mostrar nada, y luego de unos 6 segundos de evidente trabajo, el sistema se reinició solo,pero el monitor siguió sin dar signos de vida.

Recurrí entonces a apagar completamente la CLON, esperar unos segundos y encenderla de nuevo, y entonces si reaccionó el monitor.

Esto se repitió durante días, con el agravante de que cada día eran necesarios más “botonegreos” o apagados/encendidos para que el monitor se incorporara al trabajo, pero si durante el día tenía yo que reiniciar por algo, ya el monitor no fallaba más; su fallas eran en el comienzo de labores a primera hora de la mañana, o sea, luego de que el sistema estuviera apagado toda la noche.

Pensando que el monitor “titular” estaba malo, una noche dejé conectado otro, pero al encender el sistema a la mañana siguiente, este otro se comportó igual que el “titular”, con lo cual descarté falla de monitor y recurrí al sabio y siempre desinteresado consejo de los varios amigos que de esto saben más que yo.

Dos de las opiniones fueron: 1) que la falla era causada por el disco donde se aloja el sistema operativo, o 2) por la tarjeta gráfica, que es el componente que controla al monitor.

Hice un chequeo del tal disco —o sea, lo que en la jerga se llama un scandisk— y el resultado fue que éste estaba 100% OK. Así que pasé a ocuparme de la tarjeta gráfica.

Como en la CLON la tarjeta gráfica está integrada a la MB, la forma de probar esa teoría era conseguir una tarjeta gráfica externa. Conseguí una pero que, por vieja y muy grande, no sirvió para instalarla en la CLON.

Pensando que el problema era que, por algún extraño motivo y a pesar de las altas temperaturas del ICH, la tarjeta gráfica necesitaba calentarse por unos minutos para poder dar vida al monitor, una mañana decidí encender sólo la CLON y dejarla así por dos horas antes de comenzar a usarla.

Cuando pasadas las dos horas me acerqué a ella escuché un extraño tac,… tac,… tac,.. que provenía del lugar donde, dentro del cajón, está instalada la PU.

Alarmado, apagué de inmediato la CLON, esperé unos minutos, encendí el monitor, luego la CLON,.. y el sistema arrancó bien y no se escuchó más el tac,… tac,… tac,…

Dado que las altas temperaturas seguían presentes, decidí no arriesgarme mientras trataba de conseguir una tarjeta gráfica externa, así que saqué la tapa lateral de la CLON, le puse enfrente un ventilador pequeño, y comencé a monitorear la temperatura de la ICH que, en cuestión de segundos, bajó de 99°C a 70.

Y cuando creí haber dado con la solución temporal que me serviría hasta conseguir una definitiva, el monitor, que había estado trabajando bien, perdió la imagen que tenía y comenzó a desplegar un montón de líneas multicolores que se desplazaban hacia arriba y hacia abajo.

Apenas apagué el ventilador, el monitor recuperó la normalidad,… pero la temperatura subió pasta los 95°C, lo cual me tranquilizó un tanto porque ya eran 4°C menos que los ominosos 99. Sin embargo, a pocos segundos de cerrar el cajón aparecieron los 99°C; por tanto, lo destapé de nuevo.

Mi ciberbúnker, o lugar donde tengo instaladas dos computadoras de escritorio con sus periféricos, una para uso de mi mujer y otra para uso mío —pues creo que la computadora es como el cepillo de dientes, que no se presta, y que, además, hay que mantenerla lejos del alcance de niños y de no tan niños— cuenta con muy poco espacio ya que está montado en lo que por años fue un balcón que, como nunca tuvo uso práctico, lo cerré con vidrios y lo bauticé balconoffice.

El espacio es ahí tan escaso que para ver la parte trasera de la CLON tengo que desconectar de ella los muchos cables pegados a esa parte, y sacar luego el cajón del lugar en que está.

Y tal vez la falta de espacio causó la errática reacción del monitor cuando monté el ventilador, pues como el cajón de la CLON y el monitor están ambos sobre el mismo escritorio y cerca uno del otro, monté el ventilador en un espacio que hice retirando un tanto el monitor, y, como éste quedó casi pegado al motor del ventilador, se creó una interferencia que causó lo de las rayas.

Al menos ésta fue la opinión de un vecino, que es ingeniero, y que, ante todo lo que le conté el viernes 09/03, concluyó que mi problema, o parte de él, era la PU, y se ofreció a montar en la CLON una nueva si yo me decidía a comprarla y con ambas, la CLON y la nueva PU, iba a su casa el sábado en la mañana.

Como ofrecimientos de este tipo no abundan, el sábado en la mañana me presenté en casa de mi vecino llevando lo ya dicho.

Antes de que él hiciera nada, conecté la CLON a una toma de corriente, la encendí y, oh, sorpresa, ¡el ventilador de la PU no se movió!

O sea, que un elemento que debía contribuir a enfriar el interior del cajón, no funcionaba. Y, por lo visto y en contra de toda lógica, no lo hacía desde, por lo menos, el 1 de este mes, que fue cuando descubrí que la temperatura del ICH era de 99°C.

Antes de que mi vecino procediera a hacer lo que me había ofrecido, le pedí que, por favor, me fuera explicando todo paso a paso, pues, aunque me han dicho que hacer eso es fácil, y poco probable que uno se equivoque al hacerlo, tengo alergia a meterme con el hardware, y en especial cuando es diminuto.

Complaciente y eficiente, me explicó cada paso, y al descubrir yo que para desinstalar la PU estropeada había que retirar de la MB una pieza que, cuando instalé dentro de la CLON un par de discos, me había impedido aumentar la separación entre los tres con que la CLON quedó, aproveché para pedir a mi vecino que hiciéramos eso porque la mayor separación contribuiría a disminuir la temperatura de los discos.

Mi vecino dijo que para eso era mejor poner en la parte más alta el disco del sistema operativo, porque es el que más trabaja, y estando encima de los otros dos tendría más ventilación por contar con espacio por arriba y por abajo. Y así lo hizo.

Instaló luego la flamante PU, y al probar si todo funcionaba, el monitor nos dio la alegría de que arrancó,… pero al rato quedó en negro.

Al entrar al BIOS vimos que el comando de que el arranque fuera por el disco del sistema operativo, que en mi caso tiene 160 GB, se había alterado. Hicimos los cambios, y al encender de nuevo la CLON sí apareció en el monitor lo que debía aparecer.

Tranquilo y feliz regresé a mi balconoffice, conecté a la CLON, y en los mismo puntos (puertos USB en particular) donde antes estaban, todos los cables de los periféricos, la encendí, y arrancó de maravilla.

Pasado un rato procedí a monitorear las temperaturas, y estaban, y siguen estando, tan decentes como muestra esta figura:

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Era el momento para atacar el problema del software, una tarea propia de un día sábado.

La falla de software

Primero decidí procesar los mensajes recibidos en mi OL, y enviar algunos, y en eso estaba cuando el OL se cerró y me hizo perder un buen trozo de texto.

Una vez más, puse en la barra de herramientas los botones que ya mencioné, y una vez más desaparecieron cuando abrí de nuevo OL.

Como para el momento no había yo recibido respuesta alguna a las preguntas que sobre este problema había puesto en los foros, decidí cortar por lo sano e instalar el Windows XP que estuvo en operación el sábado 25 de febrero, pues cada sábado hago copia de la “imagen” —que así se le llama— del sistema operativo de la CLON y de sus programas instalados, y en un disco externo guardo las dos últimas de esas imágenes, aunque a partir de ahora guardaré las cuatro últimas.

Para hacer esto tenía yo que grabar antes en un “bootable CD” —o sea, un CD al que el sistema le da preferencia en el arranque— un programa de EaseUS, del cual he hablado ya en este blog.

Y cuando en la bandeja de la unidad de CD/DVD de la CLON quise poner un CD en blanco, la bandeja no abrió ni el Windows “veía” esa unidad, de lo que deduje que en las operaciones hechas en casa de mi vecino habíamos olvidado conectarle al CD/DVD el correspondiente cable procedente de la PU.

Ya más confiado por las lecciones aprendidas, apagué La CLON, le saqué la tapa lateral y, efectivamente, comprobé que la unidad de CD/DVD no recibía energía porque el conector que debía dársela colgaba justo frente a la boca en la que deberíamos haberlo conectado.

Lo conecté, comprobé que ya la bandeja de la unidad de CD/DVD abría bien, volví a tapar la CLON,… y cuando encendí todo, el monitor, que antes había trabajado OK, ahora hizo lo mismo que había hecho en casa del vecino: arrancó bien y luego su pantalla quedó en negro.

“¡Otra vez el BIOS!”, me dije. Entré en él y, aunque en casa de mi vecino habíamos establecido que la unidad de arranque —o de “buteo”, como se dice en la jerga— era el disco de 160 GB, que es donde reside el sistema operativo, por otro motivo que ignoro —como es ya costumbre con la causa de mis ciberproblemas—, la que ahora aparecía como de buteo era la unidad de CD/DVD.

Y, para colmo, las tres unidades de disco aparecían todas como de 320 GB, lo cual no es cierto porque de ese tamaño hay sólo dos, la otra es de 160 GB, que es la del sistema operativo.

Ante tal confusión no tuve otra opción que probar poniendo como unidad de arranque uno de los tres discos que aparecían como de 320 GB, y con tan buena suerte que acerté y el sistema arrancó bien.

Y como ese día de ayer estuve ciberiluminado, de repente recordé que, así como para las más de las fallas inexplicables del Windows la panacea es reiniciar la PC, para las fallas inexplicables del OL la panacea es cerrarlo y alterar un archivo llamado outcmd.dat de forma que al abrir de nuevo el OL éste se vea obligado a crear un nuevo archivo outcmd.dat.

Hice eso, abrí OL, colocando antes en la barra de comandos los dos botones ya mencionados, cerré OL, lo abrí de nuevo y, ¡oh, maravilla!, allí estaban los botones.

Y, aún mejor, desde ayer el OL no ha vuelto a cerrarse abruptamente sin aviso ni protesto. Espero que mis brujas permitan que continúe así, a menos por un tiempo razonable.

CONSIDERACIONES

  1. ¿Tenían algo en común los problemas de hardware y software? NO, pero mis ciberbrujas los hicieron aparecer al mismo tiempo.
  2. ¿Tiene lógica que habiendo dejado de funcionar desde hace tiempo el ventilador de la PU no se haya quemado como mínimo un componente, como la ICH que, por lo menos por 11 días, permaneció a 99°C? NO. De hecho, uno de los amigos que me ayudaron descartó, por este motivo, que el ventilador de la PU estuviera malo, aunque le dije que si yo pegaba a él un delgado papelito, éste no se mantenía, lo cual era prueba de que la PU no estaba extrayendo aire, pero creer tal cosas resultaba absurdo.
  3. ¿Tiene lógica que después de haber fijado por BIOS que la unidad de buteo era el disco de 160 MB, ya en su nueva posición física, al conectar la unidad de CD/DVD y arrancar el sistema éste haya decidido hacerlo por esa unidad y, para colmo, haya eliminado de las especificaciones que en el BIOS tienen los discos el detalle de los 160 GB? NO. Si es lógico que en casa de mi vecino no quisiera arrancar el Windows porque el comando que el BIOS tenía desde siempre era que el buteo lo hiciera por el disco de 160 GB, pero nosotros lo habíamos cambiado de posición y, al no poder encontrarlo donde antes estaba y, por tanto, no poder butear desde él, intentó hacerlo desde la unidad de CD/DVD, y tampoco pudo porque ésta estaba desconectada.
  4. ¿Puede entenderse fácilmente que por poner un ventilador cerca del monitor, éste se vuelva loco? Hay gente que por años ha operado computadoras de mesa teniéndolas destapadas por un lado y con un ventilador enfrente. Peeero, mis ciberbrujas son especiales.

Todas estas, para mí incongruencias —si alguien les encuentra explicación lógica, que me la diga, por favor— me hacen recordar lo que vi en el taller donde, en El Paso, me solucionaron hace un año el problema creado por la rotura del disco externo de mi Mierdaptop.

Sobre el mostrador de atención al público que había en ese taller lucía enmarcada una muy original reflexión sobre la informática, entendida ésta como el maridaje entre hardware y software:

Guía práctica de la Ciencia moderna

  • Si se mueve, pertenece a la Biología
  • Si no funciona, a la Física
  • Si nadie lo entiende, a las Matemáticas
  • Si no tiene sentido, a la Economía o Psicología
  • Si se mueve, no funciona, nadie lo entiende, y no tiene sentido, es Informática.

Después de todo, considero que esta vez tuve mucha suerte, pues, de no haber contado con la ayuda de mis amigos, tendría que haber llevado la CLON a un taller cualquiera, y lo más probable es que, en el mejor de los casos, le hubieran montado, sin más, una nueva PU —por supuesto, porque la que tenía estaba mala— y una tarjeta gráfica externa.

Y en el peor, le hubieran montado una nueva MB a pesar de que la Intel que tiene ha demostrado ser buena por cuanto, día tras día y desde las 08:00 a las 23:00, resistió las elevadas temperaturas que, por lógica —otra vez la lógica— debieron haber quemado algo.

3 comentarios sobre “[*Mi IT}– Mis temidas ciberbrujas arrecian y sofistican sus ataques

  1. Buenísima la anécdota, tanto como el relato. Si todos documentáramos cada accidente de éstos, sería más fácil superarlos.

    Gracias.

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