[*FP}– De Carpádrez: Las decepciones de mi vida

1996

Las tres decepciones de mi vida han sido el caviar, el champaña y las mujeres, pues no me han resultado, en este mismo orden, ni tan exquisito, ni tan especial, ni tan sinceras, sacrificadas, leales, desinteresadas y diáfanas como mostraban la mayoría de las muchas novelas y películas que leí y vi en mi juventud.

Carlos M. Padrón

4 comentarios sobre “[*FP}– De Carpádrez: Las decepciones de mi vida

  1. Cuestión de gustos y mala suerte, como bien dices:- “decepciones de mi vida”, la tuya claro. Todo es del color del cristal….. Para muchos no creo que así lo sea, es una pena que así haya sido. Otros tantos quizás secunden tu vivencia. Pero de todo hay en la viña del Señor, lástima que no hayas encontrado ninguna, sincera, leal, sacrificada, desinteresada y diáfana, pero te digo que haberlas “hailas”,flaco favor le haces a tu compañera, aunque eso de “sacrificada” pasó a la historia, a Dios gracias y la que lo es, será por el lastre que se arrastra. Además como, bien dices, eso era en las novelas, como siempre utopía. La realidad es muy distinta y en caso de haber alguna que reuna todas esas condiciones seguramente no la habrás conocido porque estará en un convento, y alguna falta, a esta también le encontrarás. Como va de opiniones también te digo que la mía, que no he conocido ni sabido de ningún hombre que reuna, tampoco, ninguna de esas cualidades, aunque sé que no dices que lo haya, ni es el caso, pero te doy mi humilde opinión. Hoy me agarraste atravesada.

  2. PD, ya ví que esta opinión fue vertida en el año 1996, lo digo por lo que comenté sobre tu compañera, pero como lo dices sin ninguna enmienda pues te lo aclaro.

  3. ¡Por fin te fijaste en la fecha!

    Para mi actual opinión al respecto habría que esperar a que llegue al año 2000.

  4. Y en cuanto a lo de sacrificadas, aunque digas que pasó a la historia (lo cual no es cierto porque no existió) ocurre que, a la hora de las verdes, alegan haberse sacrificado hasta límites extremos en beneficio de su pareja, lo cual, claman, les duele mucho porque nunca les fue “reconocido debidamente”,… según su definición del sacrifio y su rasero del reconocimiento.

    Cuentos de camino, como en las novelas y en el cine, donde de los hombres no se pregonó nuna esa lista de cualidades; más bien las opuestas.

    Sé que hay excepciones, pero en esto cobra validez lo de que la excepción confirma la regla.

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